Sólo con hacer un paneo por las mesas, cualquiera pudo darse cuenta de cual es el pensamiento político del padre de la novia, el senador sanjuanino Roberto Basualdo.
Parecía un encuentro organizado por el peronismo disidente. Los Saá, Adolfo y Alberto, senador y gobernador por San Luis, respectivamente. El ex gobernador y senador por Salta, Juan Carlos Romero; Samuel Cabanchik, senador por Capital Federal de la Coalición Cívica; Roxana Latorre, de la Alianza Santa Fé Federal; el ex diputado nacional Humberto Roggero; Rubén Giustiniani, presidente del socialismo y senador por Santa Fé; Liliana Negre de Alonso, senadora por San Luis; Jorge Escobar, ex gobernador de San Juan; el propietario de Aceitera General Dehesa y ex senador por Córdoba, Roberto Urquía, otrora kirchnerista y hoy distanciado luego de la resolución 125. Ellos, junto al basualdismo a pleno, le dieron ese tinte rebelde al acontecimiento.
No fueron de la partida el vicepresidente Julio Cobos; el senador por La Rioja, Carlos Menem o el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quienes estaban invitados pero se excusaron por compromisos personales. Tampoco se lo vio al Gobernador de Mendoza, Celso Jaque. De los sanjuaninos, sorprendió al mismo Basualdo la ausencia del diputado nacional Mauricio Ibarra quién había confirmado su presencia. El único kirchnerista presente fue Juan Manuel Pichetto, un economista allegado a Buasualdo e hijo de Miguel Ángel, presidente del bloque de senadores K.
La unión de María Celeste Basualdo y Fernando Genoud (sobrino del desaparecido senador radical, José Genoud), el sábado en Mendoza, sirvió para que viejos conocidos del peronismo se reunieran y mezclaran los típicos comentarios de casamiento con las también típicas críticas a la gestión K. Adolfo Rodríguez Saá habló de un oficialismo "totalizador" y hasta se animó a decir que su hermano, el gobernador Alberto, será el próximo candidato a presidente por el peronismo rebelde. Roggero se quejó de la oposición pero también del oficialismo y relativizó las posibilidades de José Luis Gioja de ser candidato a presidente, aunque dijo que el próximo presidente será del PJ. Terminadas esas glosas, empezaban las de casamiento típico: el vestido de la novia, la música, las luces, la bebida, la comida, etc.
El encuentro fue en la bodega Fabre Montmayou, a unos 18 kilómetros al Oeste de la Ciudad de Mendoza, en el departamento Luján de Cuyo. "Había dos carpas, una de 890 metros cuadrados donde servimos cena a unas 750 comensales y otra carpa de 450 metros cuadrados, donde bailaron los invitados a la comida, más unas 350 personas que llegaron después de las 23, contó Susana Gómez Centurión, sanjuanina y dueña de la empresa que se encargó de la logística y ambientación de la fiesta.
Para los organizadores el desafío era fuerte: debían dejar conformes a los novios, que obviamente querían divertirse, pero también atender las formalidades de tanta personalidad política, algo que suele entorpecer lo primero. Ambos objetivos se cumplieron.

