"Estamos ahora recorriendo el departamento Rawson y más tarde vamos por Chimbas, que nos llamaron para que fuéramos. Después veremos donde nos reunimos a esperar los resultados, no tenemos aún un lugar definido para hacerlo”, dijo Enrique Conti a este diario minutos antes de las 18 horas. De ahí en más, el bloquista disidente se esfumó y ni siquiera su gente de confianza sabía dónde estaba, incluso Juan Carlos Turcumán comentó que él tampoco había podido contactarse. Además, en el domicilio particular del ex funcionario de la Alianza, pasadas las 22,30, dijeron que "todavía no llega”.

Al no poder utilizar la sede del partido de la estrella de calle Bartolomé Mitre, se especuló con que el bunker de Conti terminaría siendo la casa de Don Leopoldo Bravo pero sólo en ese lugar esporádicamente apareció el concejal capitalino Alejandro Quinto Bravo y Juan Domingo Bravo, que fue el que se pronunció promediando la tarde-noche sanjuanina, a priori satisfecho por los datos que iban conociéndose (ver aparte).

Conti, que en campaña poco se mostró y prefirió jugar la "batalla por el NO" desde las sombras o al menos no entrando en el juego mediático y que incluso ayer mismo en momentos que la mayoría de los referentes de la oposición realizaron denuncias públicas de irregularidades, el bloquista no apareció. Personas allegadas al dirigente, dijeron por lo bajo que "no se borró” a consecuencia de la victoria del SÍ, sino que "simplemente los números fueron irrefutables”.

Así las cosas, y en materia de los dichos previos, Conti se posiciona de cara a las elecciones de octubre como uno de los serios candidatos a gobernador que tendrá la oposición, aunque el contundente triunfo del SÍ habría calado hondo en parte de la oposición y haría desistir a más de uno -confió ayer por la noche a este diario un alto dirigente opositor-, porque muchos aspiraron a que con la enmienda esté la posibilidad de pelearle mano a mano por primera vez una elección al gobernador Gioja, cosa que finalmente no ocurrió y que terminó siendo derrota.