Víctor Martínez, un testigo clave en una causa que intenta determinar si un obispo fue asesinado por la dictadura, apareció ayer en la madrugada en el barrio porteño de Liniers luego de que, según su abogada, fuera "llevado" secuestrado por desconocidos. Martínez fue encontrado caminando sin rumbo y presuntamente confundido en la avenida Rivadavia, en el cruce con la General Paz, donde pidió asistencia a una persona que consiguió el auxilio policial y fue trasladado a la comisaría 11 de Caballito.
El hombre recibió asistencia de un médico policial que corroboró que, si bien presentaba un buen estado físico, se encontraba estresado y confundido.
Según fuentes allegadas a la investigación, fue interceptado el lunes último en Pringles y Estado de Israel, Villa Crespo (ciudad de Buenos Aires), donde desconocidos lo subieron a un auto y luego de una hora de viaje lo introdujeron en una casa, aparentemente en el conurbano.
El miércoles por la noche, se comunicó con su esposa para decirle que lo habían dejado en Rivadavia y General Paz, tras lo cual se dirigió a la seccional 11 y fue revisado por un médico.
Gabriela Scopel, abogada de Martínez, aseguró ayer que su cliente "fue llevado" secuestrado por desconocidos, mantenido cautivo y luego liberado, presuntamente después de que su caso tomara estado público.
En diálogo con Télam, la letrada consignó que Martínez "apareció bajo los efectos de ansiolíticos o de alguna droga que le impedía caminar correctamente porque le afectaba el equilibrio".
"Estaba muy confundido y balbuceante", señaló Scopel, quien detalló que, en ese contexto, lo único que el testigo pudo relatar fue que "lo tuvieron en una habitación, que lo trataron bien, que no le pegaron, que le daban de tomar pastillas y que le decían qué tenía que decir".
El obispo de San Nicolás Ponce de León murió en circunstancias sospechosas en un supuesto accidente automovilístico el 11 de julio de 1977, en plena dictadura, cerca de la ciudad bonaerense de Ramallo. En la causa que investiga esa muerte, Martínez declaró como testigo y el principal imputado es el ex teniente coronel Manuel Fernando Saint Amant, procesado en varias causas de desaparición forzada de personas.
