El escenario destinado al público, a los seguidores, a los militantes, aquel en el que se miden las fuerzas de movilización y apoyo, fue dominado por las agrupaciones juveniles. Los protagonistas excluyentes de la convocatoria, tanto en la carpa donde la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dio su discurso como en el predio de la planta de energía solar, fueron la Juventud Peronista local y La Cámpora, la agrupación que fundó Máximo Kirchner. En esos dos puntos neurálgicos de clamor popular, la distribución de fuerzas estuvo repartida. En la carpa, la JP dominó en cantidad de militantes y en arengas, mientras que en el escenario externo La Cámpora se hizo notar más a fuerza de bombos y cantitos de respaldo a Cristina. Y la respuesta de la Presidenta frente a esas demostraciones de afecto fue igual: bailó y tiró unos pasitos para ambas agrupaciones cuando éstas entonaron los cánticos.
Ambas agrupaciones arrastran, por lo menos, un antecedente conflictivo. En el acto del Día de la Memoria, hubo una disputa por los lugares y entre los militantes de ambos sectores hubo empujones y se lanzaron trompadas. Ante ese clima, hubo una bajada de línea oficial para que se bajen los decibeles y reine un clima, por ahora, de paz, según señalaron dirigentes ligados a la dirigencia de la JP.
DEMOSTRACIÓN DE PODER
En el sector del predio de la planta solar destinado al público, la Juventud Peronista ocupó un lugar privilegiado en el centro y frente a la pantalla que transmitía las imágenes del acto. Además, la cantera de jóvenes justicialistas exhibió enormes banderas de la agrupación y portó una del propio partido peronista. Por su lado, los militantes de La Cámpora con sus banderas también se ubicaron adelante, pero en el costado izquierdo, y en el medio del campo desplegaron una gran estandarte de la agrupación.
Los seguidores kirchneristas se destacaron más en cantidad y debido a que no pararon de cantar y alentar por la mandataria nacional, al ritmo del bombo. Pero La Cámpora local contó con ‘la ayuda‘ de simpatizantes de otras provincias como Mendoza y San Luis, tal como lo reflejaban sus banderas. Dirigentes de la JP señalaron que recibieron instrucciones oficiales de bajar el perfil y de convivir con armonía con la agrupación kirchnerista, que es la mimada por la misma Presidenta. La coexistencia entre ambos grupos durante las manifestaciones es tensa y tirante, al punto de que en el acto por el Día de la Memoria, el pasado 24 de marzo, algunos jóvenes se lanzaron trompadas por la lucha de espacios.
Una diferencia sustancial que saltó a la luz fue hacia quien y hacia qué estaban dirigidas las demostraciones de apoyo. El punto de ebullición para los jóvenes peronistas (y para el resto del público en general) fue cuando el gobernador José Luis Gioja le agradeció a CFK las gestiones para avanzar hacia el llamado a licitación para la construcción del túnel de Agua Negra, la obra emblemática para San Juan. En cambio, los simpatizantes kirchneristas casi permanecieron en silencio frente al logro de la gestión giojista. Sí cantaron a rabiar por Cristina en todo momento y enloquecieron cuando mencionó el proyecto histórico de expropiación del 51 por ciento de las acciones que Repsol tenía en YPF.
En el interior de la carpa, donde se llevó a cabo el acto central y donde la Presidenta pudo ver ‘in situ‘ la magnitud del apoyo de la juventud, la JP presentó más gente. Así se la pudo ver a la diputada provincial Carla Muñoz, miembro de la agrupación, y al presidente del Congreso partidario, Matías Sotomayor, realizando gestiones y haciendo ingresar a sus compañeros al recinto principal. Los jóvenes peronistas cantaron insistentemente para CFK, quien respondió en dos ocasiones bailando para la hinchada. Al terminar el acto, la Presidenta también tiró unos pasitos cuando recibió el fervor popular, sobre todo de los militantes de La Cámpora.
Un día multicolor para una visita encumbrada
Adentro, afuera. En la ruta, en el predio. Entre los paneles solares, entre las nubes de tierra. Cañada Honda, el pueblito sarmientino, se estremeció durante más de cinco horas. Acá, lo más vistoso del día.

