En lo que va de la gestión giojista, de las 25.533 casas que han entregado y tiene en ejecución el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), el 53%, es decir 13.535, se ha destinado a las personas que están inscriptas en el padrón general que luego van a sorteo. Desde que se implementó el plan de erradicación de villas, sólo el 24% (6.128) ha ido a ese sector, mientras que el 23% restante (5.870) fue para entidades como gremios y cooperativas, según las estadísticas de la repartición oficial.
Martín Juncosa, interventor del IPV, explicó que el dato refleja que el Gobierno, en el marco de su política habitacional, se ha ocupado en darle respuestas al grupo de asalariados de todos los departamentos de la provincia y a la población en general. Se trata de uno de los sectores que demanda la casa propia, ya que cuenta con posibilidades de pagarla a través de las cuotas que fija el organismo. En ese sentido, Vicente Marrelli, secretario de Obras Públicas, aseguró que “el tema de vivienda siempre es poco. Se ha hecho bastante, pero tenemos 45 mil inscriptos en el padrón”. Desde su creación, el IPV anota a todos aquellos que quieran acceder a su hogar, registro que conforma la denominada demanda libre.
La construcción de viviendas es uno de los puntales del plan de obras que el Ejecutivo local puso en marcha con recursos propios y, fundamentalmente, a través de los distintos programas que ha conseguido de la Nación, que a su vez distribuyó millonarias partidas en todas las provincias gracias a la recuperación económica que vivió el país. En ese marco, la gestión giojista ya ha entregado 22.033 casas desde 2004 y se están edificando otras 3.500, lo que da un total de 25.533, destacó Juncosa. La cifra es significativa ya que, según remarcó Marrelli, en la década del 90 “se hacían entre 500 y 600 casas por año. Y en algún año, excepcionalmente, se habrán construido 1.000”.
De las 25.533 viviendas de la actual administración, 13.535 han sido para la demanda libre, 6.128 para el plan de erradicación de villas y 5.870 para entidades como gremios. Además, el Gobierno pone a disposición de los asalariados y la clase media otra operatoria, los préstamos del IPV, cuyos montos se han ido actualizando en los últimos 3 años debido al crecimiento de los índices inflacionarios. Actualmente, el valor máximo de un crédito asciende a 210 mil pesos. En la repartición expresaron que ya se han entregado unos 40 y que 50 están en trámite.
Con respecto a la demanda libre, todos los inscriptos van a un sorteo. Juncosa manifestó que del padrón general, se selecciona a todos aquellos que viven en la zona donde está asignada y se va a construir el barrio. Por ejemplo, si el complejo habitacional se hace en Carpintería, Pocito, se tiene en cuenta la lista de los anotados de ese departamento y se escoge a los que son de esa localidad. Luego, el personal de la repartición va al distrito con escribano público, lleva los bolilleros y hace el sorteo, de acuerdo a la cantidad de casas, frente a todos los anotados. En 2009 se hizo una entrega histórica de 2.271 viviendas en el Gran San Juan, el cual, debido al número, se realizó a través de la quiniela (ver foto). Según dijo el interventor, el promedio de la cuota que pagan los adjudicatarios es de 500 pesos.
En cuanto a la erradicación de villas, los habitantes del asentamiento son censados y trasladados hacia donde se construyó el barrio. En este caso, lo que abonan en concepto de cuota son 200 pesos, indicó Juncosa. En la operatoria de los gremios, éstos aportan el terreno y los postulantes, mientras que la mayoría de los fondos para la construcción sale de un fideicomiso financiero y el IPV pone una parte de los recursos.

