En septiembre de 2009, en un procedimiento de juicio abreviado, aceptó su responsabilidad por el caso de la extorsión a la familia Estornell para sacarle unos 350.000 dólares de una deuda inexistente, pero cuando lo fueron a buscar para que cumpliera su condena no lo encontraron. Ahora, 7 años después, la misma persona, según dijeron ayer fuentes calificadas, que es Daniel Humberto Fornari y que residía en la localidad de San Rafael, Mendoza, detenido desde el viernes, está sospechado de integrar una banda que, entre otras maniobras, se dedicaba a borrar deudas impositivas de contribuyentes con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y también realizaban operaciones de compra-venta de créditos fiscales. Son todos hechos que están bajo la investigación del juez federal Leopoldo Rago Gallo.
El caso de los Estornell tuvo amplia repercusión en la prensa local porque estaba involucrada una tradicional familia sanjuanina, que llegó a ser propietaria de un hotel, un canal de televisión y hasta de un edificio ubicado frente a la Plaza 25 de Mayo, además de otras empresas, como una bodega. Comenzó cuando la familia comenzó a ser extorsionada por cartas, en diciembre de 2004. Luego por correos electrónicos y finalmente por llamados telefónicos. Los desconocidos decían exigir una deuda del fallecido Héctor Estornell y para conseguir su objetivo hasta simularon hablar en portugués o invocaron pertenecer a grupos extremistas armados.
Cuando los llamados se hicieron insistentes, los Estornell denunciaron y el juez Guillermo Adárvez, del Tercer Juzgado de Instrucción, ordenó escuchas telefónicas. En esas comunicaciones apareció Daniel Reche como un supuesto mediador entre los delincuentes y las víctimas, pero fue desvinculado del caso. Los que no pudieron zafar fueron el propio Fornari junto con Miguel Angel Altamirano y Horacio Alejo Maza. En un principio, los cuatro implicados cayeron presos el 13 de octubre de 2005. El juez Adárvez creyó al principio a Reche parte activa de la maniobra, pero después lo desvinculó de la causa. Así quedaron tres acusados en el proceso: Altamirano, quien ya había sido condenado por maniobras similares cometidas contra empresarios y políticos en la década del 70, Maza, con el pesado antecedente de haber secuestrado y matado a una persona. Y el propio Fornari, que contaba con antecedentes por robo. Pero el juicio se demoró y fueron liberados. Pero eso fue hasta septiembre de 2009, cuando acordaron ir a juicio abreviado, en el que aceptaron su responsabilidad en los hechos de los que se los acusaban. El problema fue que, cuando los fueron a buscar, no los encontraron. Y entre ellos estaba Fornari.
Su nombre saltó nuevamente ahora por el caso que investiga la Justicia Federal, a partir de una denuncia que realizó la delegación local de la AFIP. En esta causa están detenidos Eduardo Cristian Olmos, sospechado de ser el cabecilla de la banda que, al parecer, tenía contactos con empleados de la AFIP para alterar los registros informáticos y borrar deudas impositivas, como así también otras maniobras relacionadas con la compra-venta de créditos fiscales (ver aparte). Por estas supuestas maniobras está prófugo Germán Montiveros Belmonte, hijo de un gremialista de la AFIP, y el tercero es Fornari, sospechado de contactar empresarios en Mendoza para los ilícitos.

