El enorme playón de uno de los patios de Armas de la Escuela de Policía se convirtió en el centro de estudio de cerca de 650 jóvenes que quieren ingresar a la diplomatura en Seguridad Ciudadana y a la de Seguridad Penitenciara para ser policías o guardiacárceles. Los alumnos se juntaron en diversos grupos, se ubicaron en los pasillos y se sentaron en las escaleras. Con los cuadernillos en las manos, clavaban sus miradas en los apuntes para repasar los contenidos de Lengua y Comprensión de Textos. Ese tipo de escena se repitió durante toda la jornada de ayer y le brindó al instituto policial un aire universitario.
Es que ayer, los estudiantes rindieron la primera materia del cursillo para ingresar a las diplomaturas destinadas a los agentes policiales y a los suboficiales penitenciarios, y tuvieron que demostrar lo que aprendieron durante más de un mes frente a profesores de la Universidad Católica de Cuyo (UCCuyo). La casa de altos estudios, a través de un convenio con el Gobierno provincial, tomó el control de la formación académica del cursillo de las diplomaturas para los aspirantes y de la Licenciatura en Seguridad Ciudadana, ésta última destinada a los oficiales. Por eso, el nerviosismo fue la constante, la tensión se percibió en el ambiente y la ansiedad por enfrentar el desafío invadió a los jóvenes.
Antes de las 8, los estudiantes comenzaron a llegar a la Escuela de Suboficiales y Agentes, en Rivadavia, y por tandas comenzaron a rendir. Los jóvenes que aguardaban su turno en el patio de Armas dialogaban para sacarse dudas, ensayaban exámenes improvisados y a los que salían de la prueba de fuego los acosaban a preguntas sobre la mecánica de la evaluación. El sonido del murmullo que se generaba en el repaso y las conversaciones entre compañeros contrastaba con épocas anteriores cuando las antiguas camadas de policías rendían bajo un silencio sepulcral y con nada de “público” en las cercanías de las aulas.
El nerviosismo se debe a que todos quieren sacar buenas notas porque el cupo es de 400 vacantes para la diplomatura para los agentes y de 100 para los guardiacárceles. Los que aprobaron salieron con una satisfacción medida, ya que tan sólo dieron el primer paso porque la próxima semana es el turno de Formación Ética, Ciencias Sociales y la prueba de aptitud física. Los que reprobaron, salieron decididos a aprovechar la chances de pelear en el recuperatorio.

