Con la aplicación de nuevos criterios, la gestión uñaquista modificó los porcentajes asignados a cada municipio para la distribución de los 100 millones de pesos que llegarán este año como consecuencia de la devolución del 15% de coparticipación por parte de la Nación. En relación a la participación que tienen en el reparto de los recursos que ya estaban presupuestados para todo 2016, hay comunas que ganaron puntos y otras que cedieron. El esquema será la base de una nueva ley que quiere promover el Ejecutivo para saldar inequidades entre los departamentos. En este análisis, el departamento que perdió más fue Capital, que cedió 2,7 puntos, mientras que más favorecido fue Rawson, que consiguió 3,5 puntos extra.

En el lote de los distritos que ganaron algunos puntos se encuentran también Chimbas y Rivadavia, que pasaron de tener porcentajes que iban del 8,5 y 7,6% al 10,4 y el 10,1%. Por el lado de los departamentos que tuvieron que resignar porcentajes se encuentran Caucete y Albardón, que pasaron del 6,6% y el 4,2 al 5,3 y el 3,4%% respectivamente.

La comparación surge de considerar el presupuesto que diseñó para este año la gestión de José Luis Gioja, antes del traspaso del gobierno, que estableció que las comunas recibieran el 7,4% de los 24.995 millones de pesos previstos para todo este año, que sumó 1.840 millones de pesos. El criterio que prevaleció en ese esquema de distribución tenía en cuenta variables tales como las plantas de personal de cada municipalidad, de las cuales algunas estaban sobredimensionadas, y la cantidad de población según el último censo, correspondiente al 2010. Ahora, en el diseño del nuevo esquema de reparto, se han incorporado variables tales como necesidades básicas insatisfechas y la infraestructura escolar y de seguridad de cada distrito.

La intención en el Ejecutivo provincial es aplicar criterios más justos de distribución y empezar a premiar las buenas administraciones municipales que, por ejemplo, se preocupan de no sobredimensionar sus plantas de personal, sino que por el contrario cuidan los recursos.

Además, este sistema de reparto, que el Gobierno local decidió aplicar por primera vez, es el antecedente de la futura discusión de una ley de coparticipación municipal de impuestos, una de las promesas de campaña del gobernador Uñac.

En el sector de los departamentos que también cedieron algunos puntos se encuentran los casos de 9 de Julio, Iglesia y Zonda, que pasaron de tener hasta ahora índices que ascienden al 3,4, 3,3 y el 2,9% al 2, 2,1 y el 1,4% respectivamente. En la práctica significa que de haberse respetado los criterios originales, recibirían una mayor cantidad de recursos pero, con el cambio, la plata será menos. No es un dato menor, cuando las comunas están a la espera de recursos frescos.

Para el reparto de los 100 millones de pesos por la restitución del 15% retraído por la Anses del dinero de la coparticipación, el Ejecutivo elaboró un proyecto de ley, que ingresó ayer formalmente a la Cámara de Diputados, con la intención de tratarlo y aprobarlo en la sesión de mañana. Y de no mediar ningún inconveniente, los jefes departamentales contarán con los recursos extra antes de fin de mes, según adelantó el ministro de Hacienda, Roberto Gattoni.

Pero los recursos no serán de libre disponibilidad, es decir que, por ejemplo, no podrán ser destinado a solventar gastos corrientes. Por el contrario, el llamado Fondo para el Desarrollo de Infraestructura Municipal debe ser destinado a inversiones en infraestructura de servicios públicos, como por ejemplo reconversión tecnológica, ampliación de alumbrado público, mejoramiento de la recolección de residuos, mantenimiento y ampliación del arbolado, infraestructura hídrica y remodelación de espacios verdes.

La iniciativa cayó muy bien en todos los intendentes, oficialistas y opositores, que ya adelantaron su apoyo a la propuesta. El complemento para los municipios es una línea de créditos, a través del Banco San Juan (ver aparte).