De cara a las internas de renovación de autoridades que atravesarán los bloquistas en junio, el horizonte parece haberse aclarado en los últimos días. En el oficialismo crece la posibilidad de que la actual presidenta, Graciela Caselles, vaya por un periodo más. Al principio dudaba, pero en una reunión con militantes habló de sus ganas de entrar en la disputa en las urnas. En la oposición sonaban varios nombres, hasta que Juan Domingo Bravo quedó en pie como el principal postulante a darle pelea.
Caselles había generado incertidumbre hasta en su propio espacio. Cuando daban por sentado que iba a aspirar a un mandato más, ella misma lo puso en duda al decir que estaba cansada. Más tarde dio algunas señales, pero sin terminar de definirse. El viernes, aparentemente lo hizo. Augusto Rago, el presidente de la Honorable Convención, contó ayer en Radio Colón que en un encuentro que se llevó a cabo en la sede partidaria el viernes, la dirigente dijo que “está dispuesta” a ser la candidata siempre que encuentre adhesiones. Este diario intentó hablar ayer con Caselles, pero no respondió a los llamados telefónicos.
Del otro lado, las opciones que se barajaban eran tres: Juan Domingo Bravo, Juan Carlos Turcumán y Enrique Conti. Uno de los hombres más allegados a éste último dijo que no está dispuesto a encabezar una lista para un choque interno y que sólo lo haría si hay acuerdo entre opositores y oficialistas, algo que a esta altura desde ambos espacios prácticamente descartan.
Los opositores acordaron finalmente que el candidato a presidente sea Bravo. Lo dijo él mismo en forma pública y lo confirmaron en el sector que nuclea a los antigiojistas. La figura de Turcumán suena para ser postulante a presidir la Convención, mientras que Conti no sería de la partida frente a las posiciones irreconciliables que hay en el partido de la estrella.
Pasa que los caminos que quieren seguir unos y otros chocan de frente. Caselles y el resto de la conducción buscan mantener la alianza con el PJ que armó en 2007 “Polo” Bravo (fallecido) y no están dispuestos a negociar esa posición. Los opositores, los que están dentro del partido y los que se fueron, no quieren saber nada con la sociedad giojista y piden que se corte ya.
“Es muy difícil, no coincidimos en temas que no son menores”, dijo Bravo sobre la posibilidad de una lista única. Rago, de perfil más conciliador y con ganas de jugar para preservar el cargo en la Convención, no lo descartó, pero reconoció que no es fácil un acuerdo que evite un enfrentamiento en las urnas en junio.
Frente a las dudas de Caselles, Rago había sonado para ser el candidato a presidente del oficialismo. Ayer, los descartó elípticamente y dijo que él quiere que la lista sea encabezada por la jefa partidaria.
