El intendente zondino, César Monla, redobló la apuesta y resolvió vetar la ordenanza que le quitó margen de maniobra para contratar proveedores. La norma la impulsaron los concejales y establecía que el Ejecutivo municipal podía hacer compras directas hasta 30 mil pesos, pero el jefe comunal la dejó sin efecto por decreto y el monto quedó en los 90 mil pesos que estaban vigentes. Entre fuertes fricciones con el jefe comunal, los ediles están analizando ahora si insisten con la misma iniciativa para dejar en firme la suma más baja.
Monla justificó el veto en los índices de inflación. Según dijo, los aumentos de precios hacen necesario ajustar los montos permitidos para hacer compras directas que van dirigidas a atender cuestiones cotidianas y de urgencia que suelen darse en el municipio, como por ejemplo asistencia a eventuales afectados por un temporal.
Los concejales celebraron ayer una sesión extraordinaria, pero no tocaron el tema y quedaron en reunirse el miércoles de la semana que viene para decidir qué van a hacer frente al veto del intendente. Una fuente del Concejo Deliberante aseguró que en algunos de los ediles hay ánimo de insistir, de manera que la ordenanza en cuestión quede firme. Para eso debería salir aprobada con los dos tercios de los votos, cosa que ven posible porque originalmente fue sancionada por unanimidad.
El revuelo se desató hace un par de semanas, cuando los concejales le pusieron un límite mucho más estricto a la discrecionalidad del intendente para contratar proveedores y manejar los recursos públicos. El régimen anterior decía que el Ejecutivo comunal podía hacer compras directas hasta los 90 mil pesos y que recién desde los 400 mil pesos debe hacer licitación y los ediles, por ordenanza y con los argumento de mejorar los controles y ponerse tono con los montos de otros municipios de tercera categoría, redujeron las dos cifras a 30 mil pesos y 100 mil pesos respectivamente.
El tema puso en evidencia fuertes diferencias entre las filas del oficialismo zondino. Monla cuestionó los fundamentos dados por el Concejo Deliberante y mostró signos de malestar, porque hasta los concejales de su espacio, Marcelo Gil y Francisco Gelvez, votaron a favor de un instrumento que va en contra del régimen de compras que él mismo había diseñado con su equipo de Gobierno.
La polémica sorprendió, sobre todo por los actores, en virtud de que no es para nada habitual que el intendente y sus concejales vayan en contramano en un tema tan sensible. En juego está el margen que tiene Monla para manejar discrecionalmente recursos destinados a compras directas que no exigen compulsas de precios y se basan en criterios discrecionales.
Fuente del municipio insisten en que hay condimentos adicionales que van más allá de una simple diferencia de criterio en cuestiones operativas. Es más, hablan de un quiebre entre Monla y Gil que podría terminar con el último marchándose del partido que el intendente creó cuando se fue del basualdismo, a poco de haber asumido (ver aparte).
Monla va por su primer mandato y quiere repetir. Y según las fuentes, Gil ha expresado en la intimidad que está en desacuerdo con la gestión municipal por algunas desprolijidades y tiene ganas de postularse para el cargo de intendente en las elecciones de 2015.
Dentro de las desprolijidades que le achacan a Monla está el hecho de no hacer pasar por el Concejo Deliberante algunas obras que ejecutó en lo que lleva de mandato. En el municipio habían enumerado la iluminación de calle 9 de Julio y el cierre perimetral del depósito, pero Monla lo negó enfáticamente. Apenas se desató el revuelo por la ordenanza, le dijo a este diario que su gestión nunca realizó una obra que no haya sido informada al cuerpo deliberativo.
Sin embargo, cuando explicó los motivos del veto de la ordenanza que generó los en encontronazos, el intendente reconoció que el cierre perimetral del depósito no pasó por el Concejo Deliberante. Paso seguido lo minimizó, al explicar que no fue un monto considerable que pueda despertar dudas. Dijo que el municipio se gastó sólo 32 mil pesos en los trabajos.

