El gremio Asociación de Docentes, Investigadores y Creadores de la UNSJ (Adicus), el principal de la casa de estudios, resolvió aceptar la propuesta salarial del Gobierno nacional, que consiste en un incremento de sueldos del 33%, dividido en 2 cuotas, 18% en mayo y un 15% en noviembre. En la práctica podría significar que el sindicato concluye su plan de lucha, que hasta el momento incluyó 18 días sin clases en los colegios preuniversitarios. Todo dependerá de un congreso nacional de la Conadu Histórica, al que está adherido la asociación local, que tendrá lugar hoy con la presencia de representantes sanjuaninos.
La Adicus mantuvo una asamblea de delegados en su sede el lunes y resolvió aceptar por amplia mayoría la propuesta del Ministerio de Educación de la Nación, que había sido formulada el viernes pasado a las federaciones y gremios nacionales del sector, según confirmó José Mini, secretario general de la entidad local. El gremialista aclaró que, además de aprobar el ofrecimiento, la intención es que en la negociación con las autoridades nacionales también se incluyan otros puntos que preocupan a la docencia universitaria, como la gratuidad del pasaje estudiantil, la derogación de la Ley de Educación Superior, el ingreso irrestricto a las casas de estudios y la eliminación del Impuesto a las Ganancias.
La séptima oferta salarial del Gobierno nacional en la paritaria docente universitaria fue la primera considerada “positiva” por parte de los sindicatos, entre ellos la Conadu Histórica, el más combativo del sector. La propuesta se formalizó el viernes pasado, un día después de una amplia movilización, que también se llevó a cabo en San Juan en la puerta de la Facultad de Filosofía, en reclamo de más fondos para las universidades, aumentos salariales para docentes y no docentes y la implementación de un boleto educativo. Y mejoró en 2 puntos la oferta anterior (de 31 a 33%).
La discusión tiene lugar cuando las medidas de fuerza han afectado sensiblemente el dictado de clases, afectando en particular a los colegios preuniversitarios, lo que llevó a las autoridades de la UNSJ, encabezadas por el rector Oscar Nasisi, a prolongar el dictado de clases hasta el 7 de diciembre. Pero la medida tiene una particularidad que genera desconfianza en los padres de los alumnos. Y es que cada docente evaluará qué contenidos se han dejado de dictar y definirá si es necesario o no prolongar el ciclo lectivo, que concluye el 31 de octubre y que se extiende hasta el 11 de noviembre para normalizar la situación de los alumnos rezagados.
Desde la Adicus, Mini rechazó la medida de las autoridades universitarias. “No acordamos con prolongar el calendario académico”, sostuvo, y explicó que así se desvirtúa el sentido de los paros. No obstante, sostuvo que cada docente deberá evaluar los contenidos que no se han dictado y acordará con los alumnos la modalidad para ponerse al día.
En las facultades de la casa de estudios, las medidas de fuerza no afectaron tanto porque el cursado es distinto y docentes y alumnos pactan la forma de completar el programa.

