De las inspecciones domiciliarias que realizó en 2013 el personal de la Dirección de Control y Reconocimientos Médicos a empleados estatales que pidieron licencias médicas, se les dio de baja al 18,6 por ciento porque no se encontraban en sus hogares haciendo reposo. La cifra es menor a la que se registró en 2012, que fue del 23,6 por ciento, mientras que el año anterior fue del 20,8. Para el titular del organismo, Miguel Díaz Garay, la baja se produjo debido a que los trabajadores se han dado cuenta que se están llevando a cabo las verificaciones, por lo que ahora están sacando partes médicos acordes con los días que corresponden a la enfermedad diagnosticada. Inclusive, el funcionario aseguró que en lo que va de este año, él mismo ha realizado 10 visitas y que en 9 casos, los agentes han estado en sus casas.
La Dirección (conocida como Junta Médica, que funciona en la esquina de avenida Ignacio de la Roza y Catamarca) tiene la tarea de controlar los certificados médicos que presentan los estatales. Esa tarea ha generado polémica en los gremios, como UDAP que en ocasiones anteriores ha manifestado que se persigue a los docentes. Es que ese sector es el que más licencias solicita. Por ejemplo, en agosto del año pasado, de cada 100 maestros, hubo casi 22 con cartas médicas, mientras que en el mismo período, en el resto de las reparticiones públicas (sin contar el Ministerio de Salud ni los 2 grandes hospitales), de 100 trabajadores hubo casi 6 con partes médicos, según las estadísticas de la Dirección. En ese sentido, Díaz Garay siempre manifestó que no se persigue a nadie sino que se controla y que “el que está enfermo, le vamos a facilitar las cosas y el que no, que vaya a trabajar. Y si no quiere, que renuncie”. Es que muchas licencias siempre estuvieron bajo un manto de sospecha por la cantidad de días otorgados y si en realidad los agentes aprovechaban para no ir a trabajar o hacer otras tareas.
Desde mayo de 2011, fecha en la que asumió Díaz Garay, se intensificaron las inspecciones domiciliarias para constatar si los empleados se encontraban en sus hogares cumpliendo con el reposo indicado por el médico. Así, se le dio de baja a un 20,8 por ciento que no estaba en su casa. Al año siguiente, a la Dirección se incorporó las cartas médicas de los departamentos de fuera del Gran San Juan y el porcentaje de bajas se incrementó al 23,6. Y en 2013, la cifra se redujo al 18,6, de acuerdo a los números de la Junta Médica.
El titular del organismo explicó que cuando anulan un parte médico, el empleado tiene 2 opciones: volver a trabajar o solicitar uno nuevo. En ambos casos, tiene que justificar ante su jefe directo por qué estaba ausente de su casa. Y en el caso de que no lo pueda hacer, se le puede descontar el día.
En cuanto a las cartas médicas otorgadas anualmente, las cantidades se han mantenido en números cercanos desde 2011 (ver infografía). Sin embargo, Díaz Garay explicó que a partir de 2012 se incorporaron los pedidos de los trabajadores de los departamentos alejados y de los de fuera del Gran San Juan. Por esa razón, las cifras de los últimos 2 años revelan una merma de las licencias médicas, destacó.
Por otro lado, la Dirección está poniendo en marcha un sistema informático para administrar el uso de las licencias médicas que solicitan los empleados públicos con el objetivo de afinar los controles para terminar con los abusos que algunos agentes vienen realizando.

