Tres cámaras empresarias provinciales de peso se mostraron ayer interesadas en integrar el flamante ‘Comité de seguimiento de Pascua-Lama’, que armó el Gobierno provincial para seguir de cerca, junto a la minera canadiense Barrick y a la UTE constructora Techint-Fluor, la reprogramación de los trabajos en el proyecto binacional, que demorará dos años más de lo previsto inicialmente.

En Rigor, la Cámara Minera de San Juan, la Cámara Argentina de Servicios Mineros y la delegación local de la Cámara Argentina de la Construcción reconocieron que esto les permitiría monitorear de cerca el plan de inversiones y la mano de obra. Incluso, fuentes confiables, dijeron a este diario que ya hubo ‘’algún contacto’’ empresario para sondear la chance de sentarse en la misma mesa y así ser parte activa del tan mentado ‘’barajar y dar de nuevo’’ que se plantea con la mina y donde la premisa local es que la menor porción de sanjuaninos -trabajadores y empresas- queden fuera del gran juego.

‘’Sería muy importante que seamos parte y nos enteremos de los avances, porque nosotros como empresarios tomamos riesgos todos los días, entonces sería muy positivo. Nosotros tenemos buen diálogo con el Ministerio de Minería, pero sería bueno estar en la mesa de las decisiones’’, explicó Juan José Igualada, de la Casemi. ‘’Nosotros salimos a hablar cuando las papas quemaban y queremos estar ahora que quieren arreglarlo. Así como en buena parte de este tiempo hemos sido voceros de la situación de Pascua-Lama, porque nadie de la empresa habló por muchos meses, ahora nos sentimos con derecho a estar en estas discusiones’’, agregó -sin pelos en la lengua- Ricardo Martínez, integrante de la Cámara Minera de San Juan.

El otro que alzó la voz por este tema fue el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Ángel Darol: ‘’Nos interesaría ser parte. Queremos saber cómo se van a encarar las cosas, porque no queremos ni generar falsas expectativas ni tampoco alarma’’.

Hasta ahora este comité se reunió una sola vez y pasado mañana podría tener su segundo encuentro -no estaba confirmado aún, según fuentes de Minería-, para seguir avanzando en el plan de trabajo de cara a lo que será el periodo estival, cuando vuelve la actividad fuerte en el proyecto y dónde quedará a la luz el impacto real de la reprogramación.