A 17 años del atentado que mató a 85 personas, autoridades de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y familiares de las víctimas reclamaron ayer “justicia” a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, presente en el acto que se realizó en la zona porteña de la sede donde ocurrió el mortal ataque.

Los asistentes fustigaron además al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; al dirigente kirchnerista pro iraní Luis D’Elía y al presidente de Bolivia, Evo Morales, quien recibió a un funcionario de Irán acusado del ataque. “Señora Presidenta de la Nación, agradecemos su presencia pero no es suficiente. Necesitamos justicia de inmediato”, exclamó el titular de la AMIA, Guillermo Borger, mientras Sergio Burstein, miembro de Familiares y Amigos de las Víctimas del atentado solicitó a la jefa de Estado que presente en foros internacionales una propuesta para que “a ningún prófugo por delitos de lesa humanidad le asista la inmunidad diplomática”.

Debajo de un paraguas, con anteojos negros y acompañada por la mayoría de los ministros de su gabinete, la Presidenta escuchó los discursos y se retiró apenas finalizó el homenaje sin hacer declaraciones, tras haber también soportado algunos silbidos, aunque no faltaron los aplausos.

El acto en conmemoración del atentado que el 18 de julio de 1994 comenzó a las 9.53, hora en que estalló la bomba; minutos antes Cristina había llegado a la calle Pasteur al 600 para presenciar la ceremonia.

Bajo una intensa lluvia, primero habló el juez federal Daniel Rafecas, considerando el ataque un crimen de lesa humanidad, y luego hablaron el presidente de la AMIA y el representante de Familiares, en donde el principal cuestionamiento fue a Irán por haber enviado una carta diplomática a la Argentina en la que la que se mostró dispuesto a entablar “un diálogo constructivo” y a “cooperar” para “que se haga toda la luz” en el caso.

Burstein y Borger también criticaron al presidente boliviano Morales por haber recibido el 31 de mayo último al ministro de Defensa de Irán, Ahmad Vahidi, acusado de ser el autor intelectual del ataque.

Asimismo, Burstein consideró que D’Elía “ha quedado lejos de la gente decente” al “representar el terror” de Irán porque “entrevista y defiende prófugos de la Justicia” como Moshen Rabanni, ex agregado cultural iraní acusado del atentado, y “se relame en sus mentiras, para luego pretender una banca en el Congreso”.

Sin funcionarios del Gobierno metropolitano presentes en el acto, Burstein también acusó al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, porque a su criterio no tiene “respeto” por “los muertos por la AMIA”. Y criticó al rabino y electo legislador del PRO, Sergio Bergman, por -supuestamente- amenazar a los familiares.