El Consejo de la Magistratura le puso fin a la inexplicable desidia que mostró en los concursos para nombrar a los titulares de los Juzgados de Paz de 25 de Mayo y Zonda. Lo hizo ayer, al ternar a seis abogados litigantes para esos cargos: Gloria Chicón, Ricardo Orellano y Guillermo Rahmé competirán por el primero y Roberto Otiñano, Celina Ramella y Octavio Caballero disputarán el segundo. Los dos organismos llevan años sin juez y para normalizar la situación, sólo resta que los diputados elijan por simple mayoría entre los que fueron seleccionados.
El proceso para cubrir las vacantes viene más demorado de lo que dicta la razón. Las exjuezas de Zonda y 25 de Mayo estuvieron 3 y 4 años de licencia por enfermedad respectivamente y se jubilaron en 2014. Si bien los concursos se lanzaron rápidamente, ya pasó más de un año sin que haya resolución y la Corte de Justicia nunca se preocupó en poner interinos en esos puestos para evitar que decenas de causas se sigan atrasando. Todos, síntomas del olvido en el que cayeron los dos organismos.
En ambos casos, el Consejo de la Magistratura entrevistó en marzo de este año a los que se inscribieron para concursar. Y vaya a saber por qué razón, ya que nadie dio una explicación en forma oficial, recién ahora, 6 meses después, volvió a reunirse para tratar el tema y armar las ternas.
Los ternados que se conviertan en jueces no la tendrán fácil. Además de pilas de causas sin resolver, se encontrarán con el problema extra de que en 25 de Mayo hay nada más que dos empleados y en Zonda, uno. Todo esto, a pesar de que el fuero de Paz es clave para el aparato judicial y el primer auxilio al que recurre la gente del interior: tiene competencia en causas penales, casos de violencia familiar, desalojos, sucesorios y ordena allanamientos.
En la misma reunión, los consejeros definieron dos ternas más. Para el Juzgado de Paz de Rivadavia nominaron a Daniela Bustos (funcionaria judicial), Ana Güerci (litigante) y Candelaria Ibarlín (funcionaria judicial). En tanto que la funcionaria judicial Vilma Balmaceda, la jueza Alejandra Dománico y el secretario de Gobierno y Justicia, Juan Luis Romero, fueron ternados para la Cámara de Paz.
El Consejo de la Magistratura no pudo mantener ayer su conformación original. En el caso de los cargos de primera instancia, el abogado Oscar Cuadros estaba de viaje al momento de las entrevistas y su lugar fue ocupado por Fabiana Nicosia, reemplazo que lógicamente se repitió en la conformación de las ternas. Y en el de camarista, el ministro Adrián Cuevas se inhibió de actuar por el Ejecutivo debido a que uno de sus subordinados concursaba (Romero) y en su lugar intervino el ministro Marcelo Alós.

