El 30 de octubre de 1983, los argentinos volvían a votar luego de que las urnas estuvieran guardadas durante los 7 años de plomo de la última dictadura militar. Las elecciones de San Juan reflejarían el último triunfo del histórico caudillo bloquista, don Leopoldo Bravo, quien se convirtió en el primer gobernador tras el retorno de la democracia. A nivel nacional, el líder radical Raúl Alfonsín se consagraba como el nuevo presidente de la Nación elegido por la voluntad del pueblo.

Don Leopoldo estaba al frente de la provincia desde enero de 1982, en la última etapa del Gobierno militar, y para poder competir como candidato a gobernador en los comicios del año siguiente, no debía ocupar ningún puesto en el Ejecutivo. Por eso dejó el cargo en manos de su secretario de Gobierno, Eduardo Pósleman, en diciembre de 1982. El caudillo bloquista trabó una alianza con el radical Alfonsín, el candidato más firme, quien a su vez buscaba el apoyo de los partidos provinciales para sumar adhesiones en su carrera presidencial. El acuerdo entre ambas fuerzas fue tan explícito que los bloquistas utilizaron el slogan +si usted quiere que gane Alfonsín, ponga una estrella en la urna+.

Aquel 30 de octubre de 1983, la fórmula Leopoldo Bravo – Jorge Raúl Ruiz Aguilar se impuso en los comicios con más de 97 mil votos sobre la dupla justicialista integrada por César Gioja y Pablo Ramella, que consiguieron 73 mil sufragios. En tercer lugar apareció la lista de la UCR local, encabezada por Carlos Alonzo y Antonio de la Torre, que no consiguió el envión que tuvo Alfonsín, quien le ganó rotundamente al peronismo. Era la tercera vez que el líder del partido de la estrella estaba al frente del poder en San Juan, ya que dirigió los destinos de la provincia en el período 1963-1966 (en el que fue electo) y durante casi todo 1982. Sin embargo, Bravo no completó su último mandato. En 1985 dejó su cargo en manos de su vice, Ruiz Aguilar, debido a la derrota que sufrió en las elecciones legislativas de ese año, en la que se impusieron los candidatos del radicalismo Mario Gerarduzzi y Domingo Usín.

La carrera política del caudillo continuó con una banca en el Senado de la Nación. Antes ya había pasado por la Cámara Alta en 1973. El emblema del bloquismo fue, además, embajador argentino en la ex Unión Soviética, tradición que continuó su hijo +Polo+ Bravo. Don Leopoldo falleció el 4 de agosto de 2006.