La idea de que San Juan cuente con una gran Ciudad Judicial entró en un proceso de regresión y todo está como al principio. La Corte de Justicia planeaba desde 2008 integrar el edificio 9 de Julio a la actual sede de Tribunales, pero los problemas estructurales y de espacio que nadie advirtió en aquellos años le ponen un freno al proyecto y todavía no se sabe dónde se hará. El gobernador Sergio Uñac recibió ayer a los cortistas con el objetivo de encontrar una alternativa, pero no hubo definiciones. Al máximo tribunal ahora no le satisface el exgigante de la administración pública a pesar de que será consolidado, los dos inmuebles que quería quedaron descartados y no hay ninguna solución clara a la vista.
La reunión se extendió una hora aproximadamente y se llevó a cabo en la tarde, en una de las salas de Casa de Gobierno. Acompañado por el ministro de Infraestructura, Julio Ortiz Andino, y el secretario de Obras, Jorge Deiana, Uñac recibió allí a los cortistas Humberto Medina Palá, Juan Carlos Caballero Vidal, Adolfo Caballero y Abel Soria, y el secretario administrativo de la Corte, Javier Vera. Aunque hablaron también de avanzar lo más rápido que se pueda con la aplicación de la ley de Flagrancia, la conversación se centró en el embrollo de la Ciudad Judicial que heredó el actual gobernador.
Los cortistas le habían pedido el edificio 9 de Julio a la gestión de José Luis Gioja para consolidarlo y destinarlo a albergar a los organismos judiciales que hoy no tienen lugar en el Palacio de Tribunales por falta de espacio. Después de avanzar durante años con esa idea, recién en 2015 encargaron un estudio del inmueble cuyos resultaron revelaron recientemente que la losa no aguanta mucho peso y que aun cuando se consolide, es muy chico para solucionar todos los problemas de falta de espacio de la Justicia.
Tras esas conclusiones, los cortistas hicieron saber que ya no les entusiasma el 9 de Julio que ellos mismos alentaban al principio y salieron disparados a pedir una audiencia con Uñac. Buscaban llegar a un acuerdo para construir un súper edificio judicial en la sede de Bomberos (Aberastain y Libertador) que se desocupará próximamente o en un terreno de la Escuela de Enología ubicado en Paula y avenida de Circunvalación, pero ayer les bajaron la expectativa. Uñac y su equipo les explicaron que el primero ya está reservado para que el IPV haga departamentos y que no hay voluntad de disponer del segundo para ese proyecto y menos, trasladar el colegio.
“El único inmueble que tenemos disponible es el de la ex Cavic”, dijo Ortiz Andino al término del encuentro a modo de ofrecimiento. Si bien Medina Palá no lo objetó cuando este diario le preguntó, una fuente calificada del segundo piso de tribunales aseguró que él y sus pares no quieren saber nada con esa posibilidad.
Ni Ortiz Andino ni el presidente de la Corte desechan del todo el 9 de Julio. “No hay que descartarlo completamente, pero quedamos en buscar otras alternativas”, sostuvo Medina Palá. La administración de Uñac lo consolidará y si no se destina a ser parte de la sede judicial, se usará para organismos que dependen del Ejecutivo que hoy están funcionando en edificios que son alquilados (ver recuadro).
En la Corte afirmaron por lo bajo y con cierta resignación que “hoy no tenemos otras alternativas, estamos viendo”. Así es. A esta altura, tras la falta de previsión y las opciones que pretendían derrumbadas, no saben dónde harán la Ciudad Judicial.
