Dos días antes de vencer el plazo que le había dado el Tribunal de Cuentas, el presidente del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) presentó los 8 ejercicios anuales que adeudaba del fondo con el que se construyó la línea de 500 kV. Jorge Rivera Prudencio había sido intimado a rendir los gastos después de una fuerte polémica que lo puso de punta con unos de los vocales del organismo de control y aunque en un principio había asegurado que no estaba en falta, aceptó los términos de la advertencia y se puso al día. Ahora, el Tribunal de Cuentas analizará la documentación y resolverá si aprueba o no las cuentas.
El titular del ente que se encarga de verificar la calidad del servicio eléctrico tenía tiempo hasta hoy, pero se adelantó y el lunes presentó los movimientos del fondo especial. Rindió los gastos 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012 que le requerían y agregó los de 2004. En el Tribunal de Cuentas no supieron precisar por qué adjuntó el último, pero aseguraron que “lo que abunda no daña”.
El Tribunal de Cuentas se encarga de evaluar si es legal la aplicación de los fondos públicos y al presidente del EPRE le recriminaba no haber presentado el balance del dinero que se afectó a la obra de la línea de interconexión entre Mendoza y San Juan entre los años 2005 y 2012. Después de algunos cruces públicos, el organismo resolvió el mes pasado intimarlo a que se ponga al día y le advirtió que si no lo hacía, le iba a imponer un castigo económico que tendría que pagar de su propio bolsillo.
Todo comenzó cuando el vocal Enrique Conti impulsó un expediente para multar a Rivera Prudencio por entender que venía incumpliendo sistemáticamente con la ley. Eso desató una fuerte reacción del funcionario (ver Cronología), quien salió a decir que ya había elevado “informes de auditorías” de los recursos en cuestión y que no estaba en infracción.
Sin embargo, Conti le advirtió que esa no era la documentación que correspondía. Y aunque la mayoría de los integrantes del Tribunal de Cuentas no se hicieron eco de la sanción económica que el bloquista pedía aplicar de inmediato, le dieron la razón en cuanto a los ejercicios adeudados y exhortaron al presidente del ente regulador a que cumpliera.
Finalmente, Rivera Prudencio se allanó y rindió los gastos como lo exige la ley. El escrito que elevó el lunes a la repartición que funciona en el ala sureste del cuarto piso del Centro Cívico tiene su firma y la del segundo jefe del EPRE, el vicepresidente, Oscar Trad, además de adjuntar 117 folios referidos a los ejercicios generales que van de 2004 a 2012.
La cuenta bajo revisión se constituyó con aportes que hacen los usuarios del servicio eléctrico a través de la boleta de la luz y fondos del Estado nacional con el objetivo de construir la línea eléctrica y es manejada por el EPRE. Allí se administraron, al menos, 172 millones de pesos. Ese fue la oferta que hizo la empresa adjudicataria de la obra, pero fuentes calificadas aseguraron que después se fueron practicando ajustes por efecto de la inflación y no se sabe con exactitud cuánto terminó costando.
El Tribunal de Cuentas tiene que decir ahora si el dinero fue bien aplicado. Si concluye que sí, aprobará la cuenta y será tema cerrado. Si encontrara alguna irregularidad o perjuicio económico para la provincia, el procedimiento dice que les tiene que formular cargos a los responsables del área, en este caso el Tribunal de Cuentas, y mandar todo a la Fiscalía de Estado para que los ejecute y les cobre el dinero equivalente.

