El palco del tradicional carrousel de la Fiesta Nacional de la Vendimia recibió ayer la visita de funcionarios políticos oficilialistas y de la oposición, y de la madrina Mirta Legrand. Pero el revuelo mayor se presentó cuando irrumpió el empresario chocolatero y cantante, Ricardo Fort y se acomodó junto al gobernador Celso Jaque, una vez que ya había bajado la Legrand, claro. La gente se arremolinó y por un largo rato nadie reparó en el desfile de los carruajes. Fuentes policiales estimaron que había más de 220 mil personas en las calles de la capital mendocina.