Anoche, al cierre de esta edición, la actual conducción de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se adjudicaba el triunfo en las elecciones gremiales. Cristóbal Carrizo, candidato a secretario General que lleva como Adjunto al histórico Hugo Leglise, actual mandamás del sindicato, señalaba que se imponían sobre la lista que encabeza Sonia Espejo, quien iba acompañada de Mario Páez. Según informaron desde la lista oficial, escrutadas 45 de las 70 mesas, habían obtenido cerca de 900 votos contra unos 350 de la oposición, por lo que resaltaban que la tendencia era irreversible.
De plasmarse en el escrutinio final, el oficialismo continuará con su supremacía en el gremio por otros 4 años. En 2000, con el fallecimiento de un histórico como Héctor Sánchez, tomó la posta Leglise, quien se desempeñará como secretario General hasta este año. Sucede que decidió quedar en segundo lugar en la próxima gestión para recuperarse plenamente de su salud y que Carrizo, su actual Adjunto, pase a conducir el gremio. Este último anoche rescató el respaldo de los afiliados y dijo que "los hechos han demostrado que esta gestión merece seguir conduciendo".
ATE es uno de los principales gremios de la provincia en el ámbito estatal. En la década del "90 tuvo su época de esplendor, ya que llegó a tener unos 12 mil afiliados. Pero con el paso de los años fue perdiendo socios a manos de otros gremios, como UPCN. Según el padrón provisorio al 31 de marzo de este año, cuenta con 4.080 trabajadores adheridos. Por eso, Carrizo destacó que van a mejorar los servicios asistenciales y que van a lanzar una fuerte campaña de afiliación y potenciar los logros como la farmacia propia.
No obstante, el sindicato conserva su peso. Forma parte de los que se sientan a negociar los sueldos de los trabajadores con el Gobierno provincial en la mesa de discusión salarial y es uno de los más combativos.

