’En este local se retiraron todos los equipos. Personal’. Un cartel impreso en grandes letras fue pegado en varios locales de esa empresa de telefonía celular en la Peatonal, en un claro aviso a posibles saqueadores. Y fue una muestra del temor y la incertidumbre que inundó a los comerciantes del centro, por miedo a nuevos incidentes.
Las vidrieras cambiaron ayer radicalmente. En vez de mostrar productos para vender, en algunos locales dejaron lo mínimo y en otros simplemente nada. Luego de que las empresas afectadas repusieran los vidrios rotos, la mayoría no volvió a exhibir productos y las taparon con papeles. En otros locales, como Eduardo Ferro, no dejaron zapatos a la vista en todo el negocio, por prevención, explicaron sus propietarios.
En algunos negocios de venta de muebles tapiaron sus vidrieras con las estructuras de madera de las camas, mientras que en Casa 2000 anunciaron a sus clientes que iban a cerrar a las 12 y no a las 13, por cuestiones de seguridad.
En Rawson, a su vez, algunos comerciantes no abrieron y otros cerraron temprano, mientras que otros propietarios pasaron la noche en sus locales, cuidándolos.

