San Juan.- La vida les cambió para siempre. Hace sólo unos días tuvieron que soportar la feroz tormenta que afectó a los sanjuaninos, entre palos, nylons y ladrillos de adobe, hacinados. Hoy, gracias a una nueva erradicación de villas, pueden disfrutar de la casa propia.

Un total de 40 familias que vivían en el asentamiento Del Sur, se mudaron esta mañana al Barrio Agua Negra, en Chimbas. Cada casa consta de cocina-comedor, dos habitaciones y baño.
El gobernador Gioja estuvo presente en el lugar, saludando a cada uno de los vecinos, en lo que probablemente sea su última erradicación como primer mandatario de los sanjuaninos. "Esto arrancó en 2005", recordó.

Mientras Gioja recorría la zona, un grupo de mujeres se acercó hasta él con un cartel que rezaba "Señor gobernador, nosotros para cuándo". Lejos de molestarse, pidió que se acercaran y con una lapicera dejó por escrito la promesa de casas en cuanto se termine de construir un nuevo barrio. Ellas, felices.