Roberto Basualdo creía haber logrado la fórmula para unir a casi toda la oposición al kirchnerismo en San Juan, pero parece que la receta no prendió porque no encontró interlocutores de acuerdo en sumarse. Su idea consistía en sumar a nuevos socios, incluso reeditando el frente del 2013, permitiendo que cada uno llevara en la boleta al candidato presidencial de su preferencia, pero en las categorías provinciales ir todos juntos en el mismo armado. No obstante, tanto desde el macrismo como del sector de radicales, cruzadistas y Dignidad adelantaron que no están dispuestos a sumarse a la aventura.
Hasta ahora todo indica que San Juan tendrá elecciones simultáneas con la Nación, lo que no ayuda a que todos los opositores vayan juntos debido a los alineamientos nacionales. Basualdo está con Sergio Massa, Eduardo Cáceres le responde a Mauricio Macri y los radicales todavía no definen si su postulante nacional será Ernesto Sanz o Julio Cobos. Frente a esta disyuntiva, Basualdo propuso ir todos juntos a las PASO en un mismo frente, incluso cada uno con su candidato a gobernador, pero que cada uno pudiera adherir a distinto postulante nacional. En la jerga política se conoce a este procedimiento como alianza cruzada a nivel vertical. En la práctica, cada socio llevaría su boleta de aspirantes a gobernador para abajo, compitiendo entre sí en las primarias, y adhiriendo a distintos presidenciales que incluso podrían ser más de los mencionados porque podrían estar el cordobés José De la Sota o el puntano Adolfo Rodríguez Saá. El compromiso es que después de las primarias, quien sea el candidato a gobernador que resulte ganador, llevaría a todas las boletas de los presidenciales que participaron en la jugada.
La ventaja de esta receta es que se podría unir a la mayor parte de la oposición para pelear con el oficialismo y participar sin que cada socio pierda su identidad.
Un requisito para hacer este frente sería pactar una serie de puntos programáticos de coincidencia, que se cumplirían a rajatabla sea cual sea el triunfador.
Todo muy lindo, pero parece que el problema es que Basualdo no ha encontrado socios dispuestos a sumarse. Desde el macrismo adelantaron que cuando en la conducción nacional se enteren que podrían compartir boleta con Massa no se los van a permitir, al igual que los radicales no quieren saber nada con el massismo. En la UCR le tienen desconfianza al tigrense porque parece un “kirchnerista reciclado”, según dijo un encumbrado dirigente partidario.
Tan embalado está Basualdo con el tema que fuentes del sector confirmaron que lo planteó en una reunión que tuvo lugar el lunes pasado en el bunker de calle Laprida, en una reunión en la que estaba la presidenta de Producción y Trabajo, Susana Laciar, y los socios, Rodolfo Colombo y Enrique Conti. Ausente con aviso estuvo Mauricio Ibarra, todavía de vacaciones.
El semanario Tiempo de San Juan ya hizo el adelanto de la estrategia e incluso mencionó que hay antecendentes. Uno de ellos es el de Entre Ríos en el 2011, donde la Justicia Electoral habilitó a un precandidato provincial, Atilio Benedetti, para adherir a la candidatura de 2 presidenciables, que eran Ricardo Alfonsín, de Unión para el Desarrollo Social (Udeso); y Hermes Binner, del Frente Amplio Progresista (FAP). Benedetti pertenecía al Frente Progresista Cívico y Social, que integraban radicales y socialistas.

