Jorge Gil se reconoció ante el juez Matías Parrón y los fiscales como "amigo íntimo" de Mario Parisí, el encumbrado funcionario judicial -supervisor de Flagrancia- denunciado por violencia de género por su pareja. Mismo calificativo utilizó para referirse a Juan Pablo Ortega, también hombre saliente del Poder Judicial -secretario Relator-, quien quedó envuelto en la causa porque supuestamente buscó morigerar la denuncia de la mujer.

Este verborrágico médico está en la mira porque es quien la denunciante señala como el que fue a su casa a llevarle un sobre con dinero -dólares- y pasajes de avión para que le ponga paños fríos a sus dichos ante la Justicia. Hay una cámara de seguridad que lo ubica a Gil en la casa de la presunta víctima. Parrón le imputó encubrimiento y le impidió acercarse a la denunciante. Al tener un pedido de captura del 3er Juzgado Correccional por violar una orden judicial, resolvieron su detención.

El profesional de la salud se mostró con actitud sobradora ante las cámaras -sonrió y elevó los pulgares- y cuando empezó a declarar repasó su curriculum profesional, algo que llamó la atención de los presentes pues no tenía nada que ver con lo que se le había solicitado, que era su declaración sobre los hechos que se le imputan.

Gil aseguró ante el juez que se enteró del violento episodio por boca de Parisí el 24 de noviembre. En todo momento, dejó claro que buscó ser nexo entre ambos (con mensajes y llamadas) y que no pensó que el tema terminaría en denuncia y que iban a volver: "Ella me hablaba maravillas de él y mutuamente". Que fue un día después de enterarse de la situación que toma contacto con la pareja de Parisí a través de un mensaje de WhatsApp: "Hola (nombra a la mujer) soy el medico Jorge Gil amigo de Mario, quiero hablar con usted…".

Este hombre insiste que hay un mensaje que "me libera del encubrimiento" que es donde él le dice que cuando toma conocimiento que ella denunciaría a su amigo le dice "haga lo que sienta su corazón…" y que en ningún momento la coacciona.