Cinco años tuvieron que pasar para que el Tribunal de Cuentas superara la prueba. El organismo de control es el que revisa la cuentas de todas las reparticiones del Estado y así todo, cuando tuvo que rendir en 2009 sus propios gastos lo hizo con errores y la Cámara de Diputados le rechazó la presentación varias veces. Tras sucesivas correcciones, los legisladores la aprobaron ayer y se terminó el fuerte escándalo que se había desatado.
“El informe del auditor dice que se hicieron las correcciones apropiadas y que ahora no tiene errores”, explicó ayer en el recinto el diputado Javier Ruiz, quien es el presidente de la Comisión de Hacienda donde se debaten las rendiciones que envía el Tribunal de Cuentas. Tras esa fundamentación, la cuenta fue aprobada por unanimidad por los legisladores.
El ejercicio en cuestión es el del 2008, donde aparecen todos los gastos que hizo el Tribunal de Cuentas ese año. En 2009, los miembros del organismo se reunieron como todos los años para resolver si la aprobaban o no y como quedaron divididos y empatados, mandaron la documentación a la Cámara de Diputados para que desempatara. La rendición fue rechazada en el Parlamento porque tenía errores de forma, como falta de la firma del presidente en los estados contables o divergencia entre normas de designación de personal.
Si bien no se trataron de fallas de fondo, como falta de dinero o comprobantes de pago que derivaran en un perjuicio fiscal, los diputados fundaron su decisión en que son requisitos que exige la ley y que el mismo organismo se los pide a las demás reparticiones de la provincia a la hora de aceptar una cuenta. Lo que más llamó la atención fue que quien controla al resto haya cometido errores al hacer su propia rendición de cuentas.
El Tribunal de Cuentas tuvo que introducir cambios en el balance 2008, pero los diputados juzgaron durante todos estos años que los errores seguían y lo rechazó cuatro veces. Fue hasta que el organismo los subsanó por completo, según dijo Ruiz.
Los legisladores también habían desechado los ejercicios sucesivos del organismo que conduce Isaac Abecasis, siempre por cuestiones formales. En la sesión ordinaria de ayer aprobaron todos juntos: los de 2008, 2009, 2010 y 2011. El de 2012 está siendo analizado ahora por el auditor que designó la Legislatura.

