La tensión entre el Sindicato Médico y el Ministerio de Salud Pública, que había quedado superada con el acuerdo salarial de marzo pasado, vuelve a sentirse ahora entre ambos sectores. El lunes presentaron sus renuncias los 6 jefes de Guardia del Servicio de Urgencias del Rawson y está previsto una asamblea del personal para el jueves 26 para decidir la fecha y modalidad de un paro en el principal centro asistencial de la provincia. Detrás de los planteos está el gremio, que tiene a Pablo Flores como secretario adjunto y que también es uno de los profesionales que acercó su dimisión. En la vereda de enfrente, el ministro Oscar Balverdi dijo que se trata de “renuncias televisivas” y que a él no le ha llegado hasta ahora ninguna documentación que confirme que los profesionales hayan dado ese paso.
No obstante la decisión de alejarse de sus puestos, los jefes de Guardia de Urgencias deben continuar trabajando, al menos, 30 días para no resentir el servicio y dar tiempo a las autoridades del centro asistencial para designar a los reemplazantes. Por esa razón, ayer la actividad era normal y los pacientes que acudían ni se habían enterado de los problemas (ver aparte).
Según Flores, uno de los jefes de Guardia que renunció, la decisión tuvo varios motivos. Entre ellos que no se llama a concursar el cargo del jefe del Servicio de Urgencias y que son entonces los encargados de las guardias los responsables de suplir esa falta, que no es su atribución y para lo que tampoco cobran. Además mencionó que no se ha llamado a concursar las jefaturas de Guardia, que falta de un anestesiólogo en forma permanente y que faltan enfermeros. Según las cuentas que sacan en Urgencias, harían falta al menos 26 nuevos profesionales de esa especialidad. Pero ni Flores ni en el hospital pudieron precisar cuántos son en la actualidad.
A este panorama se suma que por la falta de personal médico y de enfermería, el jueves 26, a las 9.30, en el salón de actos del Rawson, está prevista una asamblea para decidir la fecha y los alcances de un paro en ese hospital.
Por la situación en Urgencias, el director del Rawson, Roberto Villamayor, ha convocado para el mediodía de hoy en su despacho a los jefes de Guardia. Al encuentro está invitado el ministro Oscar Balverdi, quien ayer sostuvo que “no tengo problema en ir”. El que no quiso pronunciarse sobre el tema fue Villamayor, porque dijo a través del área de prensa del centro asistencial que no le habían notificado oficialmente sobre las renuncias. Para decidir si asisten o no a la reunión, los médicos tenían previsto hacer anoche una asamblea en el sindicato.
Después de 4 años de conflictos, el Gobierno provincial y el Sindicato Médico llegaron a un acuerdo en marzo de este año, que incluyó una suba salarial del 30 por ciento al igual que al resto de los estatales y empezar a pagarles un adicional por título. Fueron un sector privilegiado porque fueron los únicos en alcanzar ese beneficio. El arreglo sirvió para descomprimir la situación, porque el de los médicos era el único sector de la administración pública provincial con el que no había acuerdo.
Los médicos armaron el gremio en 2009, con Daniel Sanna a la cabeza, y ese mismo año debutaron en la mesa de negociaciones salariales y aceptaron el ofrecimiento oficial. Pero en las discusiones de los años sucesivos, siempre se inclinaron por la negativa. Incluso, respondieron con medidas de fuerza. En la práctica, el Sindicato Médico se convirtió en el sector más combativo del ámbito estatal, superando a los maestros, con planes de lucha que periódicamente paralizaban las actividades en los centros asistenciales públicos.
Desde marzo, las relaciones se habían venido manteniendo en los carriles normales, pero ahora el sindicato volvió a la lucha, fuertemente enfrentado con el ministro Balverdi.

