Buenos Aires, 4 de mayo.- El papa Benedicto XVI recibirá a
la presidenta Cristina Fernández y a su par chilena Michelle
Bachelet, en una audiencia conjunta prevista para el 29 de noviembre, confirmó hoy a DyN el embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero.
"El encuentro será para conmemorar y reafirmar el acuerdo que
hace 25 años selló la paz entre ambos países por el diferendo
limítrofe por el Canal de Beagle", precisó en funcionario.
Sin embargo, Cafiero no explicitó si además de la audiencia
conjunta, Fernández de Kirchner mantendrá un encuentro privado con el Pontífice. "Todavía no está previsto", dijo.
El diplomático señaló que las conversaciones para este
encuentro comenzaron el año pasado cuando se decidió hacer dos actos para subrayar la "concordia y vocación pacífica" de los dos países, y para agradecer la mediación de Juan Pablo II que en 1978 evitó una guerra fratricida, y la posterior firma en 1984 del Tratado de Paz y Amistad.
"Estos hechos fueron engrandeciendo el papel del Vaticano en
aquellos años, por ello se conmemoró el año pasado el inicio de la
mediación que evitó una guerra fratricida, y ahora vamos a
conmemorar y reafirmar los 25 años que sellaron la paz", puntualizó.
En diciembre de 2008, Fernández y Bachelet conmemoraron los 30
años del inicio de la mediación papal con un acto en el paso
fronterizo Monte Aymond, al que asistió el enviado papal, el cardenal brasileño Odilio Sherer.
La confirmación de la reunión ratifica una mejora en las
relaciones del gobierno argentino con el Vaticano, tras la tensión por el obispado castrense, todavía sin resolverse; el rechazo del
plácet como embajador de Alberto Iribarne por su condición de
divorciado vuelto a casar, y los roces por la diócesis de Tierra del Fuego que no incluía las Islas Malvinas, iniciativa que finalmente se desestimó.
La audiencia conjunta tendrá características sin precedentes,
ya que no es habitual que Benedicto XVI reciba a dos jefes de
Estado en su biblioteca privada, por lo que en este caso hará una
excepción.
Otro punto llamativo es que será la primera reunión oficial de
un integrante del matrimonio presidencial argentino con el jefe
de la Iglesia católica, dado que Néstor Kirchner se convirtió en el
primer mandatario desde el advenimiento de la democracia en no
hacerlo formalmente. Apenas cruzó, junto con su esposa, un saludó de cortesía con Benedicto XVI en abril de 2005 cuando éste asumió su pontificado.
En tanto, para Bachelet, confesa evangélica, será su segunda
ocasión, tras una primera el 18 de octubre de 2007.
La intervención papal tuvo un artífice casi desconocido en las
crónicas de época. El extinto cardenal Raúl Primatesta, quien en
un viaje fugaz a Roma se entrevistó con Juan Pablo II para
transmitirle su preocupación por el inminente conflicto bélico, sobre todo porque dijo conocer la "actitud belicosa" de Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército.
Recién entonces el Papa decidió intervenir en el conflicto
suscitado por las dictaduras militares de Jorge Rafael Videla y
Augusto Pinochet, y enviar a negociar al cardenal Antonio Samoré, quien en vísperas de la Navidad de 1978 pronunció la recordada frase: "Veo una lucecita de esperanza al final del túnel".
Fue el punto de inflexión, hasta que Juan Pablo II presentó en
diciembre de 1980 su propuesta de paz y amistad, que tardó cuatro años más en ser firmada y recién se selló en 1999, cuando
Argentina y Chile pusieron fin a sus diferencias por límites. El cardenal Samoré murió en 1983 sin poder vivirlo.
