En una medida que no registra antecedentes en San Juan, la gestión giojista destinará recursos del Estado para ayudar a que los beneficiarios de pensiones derivadas se puedan jubilar. Se trata de personas viudas que no tienen los aportes previsionales suficientes para retirarse por el sistema tradicional y el cálculo oficial es que, en principio, se verán beneficiadas unas 3 mil en toda la provincia.
El Gobierno les prestará dinero a través de la Caja de Acción Social para que paguen de contado en la Anses lo que les falta y se los descontará mensualmente cuando empiecen a recibir sus nuevos haberes.
La noticia fue anunciada ayer por el gobernador José Luis Gioja en el acto de entrega de jubilaciones por moratoria que encabezó en el Centro Cívico (ver foto). Y es motivo de celebración de miles de viudas y viudos que, si bien tienen una pensión por su cónyuge fallecido, no se han podido jubilar por no tener los aportes mínimos que exige la ley.
El sistema que aplicará la administración giojista es similar al de las jubilaciones por moratoria, que son las que recibieron las personas que, contando con edad para jubilarse, no lo podían hacer por no tener los aportes. En esos casos, la Anses abrió un régimen excepcional para que se retiren y se hizo cargo de financiar los aportes que restan.
En el caso de los beneficiarios de pensiones derivadas, como el organismo nacional les exige que paguen de contado y no lo pueden hacer porque son varios miles de pesos -de acuerdo a cada caso-, la herramienta de financiación será la Caja de Acción Social de la provincia, explicó ayer Gioja. Les dará un préstamo para cancelar el monto con la Anses y cuando empiecen a cobrar, el Estado les descontará un porcentaje mensual hasta recuperar el dinero.
Siempre que se trate de personas que tengan una pensión derivada -se les dice pensión por viudez-, para acceder al beneficio las mujeres deberán tener 60 años o más y los hombres un mínimo de 65 años. La idea oficial es empezar lo antes posible con los trámites, que estarán a cargo del Centro de Asesoramiento Previsional, que está en Casa de Gobierno.
La titular del organismo, Amanda Díaz, explicó que “la intención es empezar a recibir a los interesados la semana que viene, tienen que llevar el DNI y la constancia de la pensión que reciben”.
Los nuevos beneficiarios podrán percibir los dos haberes. Es decir, los 1.300 pesos de la pensión y al mismo tiempo, los 1.600 pesos de jubilación, menos los descuentos que les harán hasta que se pongan al día con los aportes.
En el Gobierno tienen una estimación de cuántos podrían ser los futuros jubilados. De acuerdo a un relevamiento que hizo el Centro Previsional en 2006, Díaz aseguró que son 3.000 personas aproximadamente.
La cantidad de cuotas que tendrán para devolver el dinero es resorte de la Caja, que está elaborando una resolución para instrumentar el mecanismo. Ahí definirá, además, la tasa de interés, que será mucho más baja que la de mercado.

