El martes, por convocatoria del ministro de Gobierno, será la primera reunión entre los representantes de las distintas áreas oficiales que deberían actuar frente a eventuales contingencias climáticas o catástrofes que sufran los sanjuaninos. Allí se empezará a rearmar el comité de crisis, con la novedad de que se definirán plazos para redactar protocolos de acción en casos intensas lluvias y terremotos, por ejemplo. Hay apuro en avanzar por las tormentas que en verano suelen provocar inundaciones y daños en sectores habitacionales vulnerables.

El comité de crisis en San Juan se venía constituyendo para cada caso en particular y la intención de la gestión uñaquista es que de ahora en más, se convierta en una estructura institucionalizada. Según explicó el ministro de Gobierno, Emilio Baistrocchi, se reunirá periódicamente y habrá gente afectada en forma permanente, de manera que exista una continuidad más allá de los cambios de funcionarios.

El punto de partida son los fenómenos climáticos que azotan a San Juan en la temporada veraniega. Si bien los pronósticos de los entendidos dicen que no habrá lluvias extraordinarias como en otros puntos del país, los antecedentes indican que la cantidad de agua que cae en enero y febrero puede inundar algunos departamentos y provocar daños en viviendas precarias (Ver recuadro). Ante ese panorama, Baistrocchi aseguró que quieren estar preparados y activar los mecanismos de mitigación y asistencia lo antes posible.

La cita del martes será en la sala de situación del Ministerio de Gobierno y estarán, entre otros, autoridades de Defensa Civil, la Policía provincial, la Policía Federal, Gendarmería, el DIM 22, Bomberos, Salud Pública, Desarrollo Humano, la Dirección de Arquitectura (por la provisión de movilidades), Educación, la Cruz Roja y los municipios. También serán convocados representantes de Obras Sanitarias y Energía San Juan, con la intención de que formen parte de los operativos para garantizar los servicios de agua potable y luz en las zonas afectadas.

En la reunión se dará un pantallazo de los objetivos a alcanzar, se armará un cronograma de sucesivos encuentros y se elegirán los representantes de cada organismo. El plan es avanzar después con el diseño de los operativos propiamente dichos: entre otros puntos, un sistema de alarma, asignar tareas específicas por área y personas que intervengan, elaborar medidas de protección y asistencia inmediata a las víctimas y definir los lugares donde se montarán centros de atención de heridos, escuelas que albergarán evacuados y equipos de búsqueda y rescate.

Paralelamente, Baistrocchi anunció que convocarán especialistas para armar protocolos de acción frente a las distintas situaciones de emergencia que se pueden presentar, específicamente inundaciones, viento zonda y terremotos. Sobre las dos primeras contingencias no hay nada actualmente acerca de cómo actuar, mientras que para los temblores se elaboró uno que data de la década del 90’ y lo quieren revisar, además de instrumentar mecanismos de difusión y capacitación para la gente común y los integrantes del Estado.