Tras un pedido del ministro de Salud Pública, Castor Sánchez, la Inspección de Persona Jurídica resolvió ayer mantener en funcionamiento el Hospital Español durante el proceso de disolución y liquidación del mismo. La novedad fue comunicada de inmediato a los empleados del nosocomio, que por ahora se aseguran continuar en sus puestos de trabajo. La solicitud oficial se funda en que para la política sanitaria provincial es clave no perder los servicios médicos y la capacidad de internación del viejo centro de salud.
El Español es privado y entró en liquidación la semana pasada, debido a que ya no puede atender la deuda que arrastra y a que se quedó sin socios activos. La liquidación implica que se realicen todos sus activos para pagar los casi 40 millones de pesos que debe y mientras se ejecuta esa tarea, el sanatorio bien podría haber cerrado. Sin embargo, Persona Jurídica atendió el planteo del ministro y por el momento continuará prestando servicios.
La intención del liquidador es sanear la institución, que alguien se haga cargo de los trabajadores y que el sanatorio siga funcionando. Si no aparece nadie, el Español será desguazado y desaparecerá.
Una de las posibilidades para que continúe en pie es el Estado, ya que la gestión uñaquista está analizando hacer una oferta cargo y convertirlo en un gran hospital estatal de pediatría. Este diario consultó ayer si hay definición y en el Gobierno respondieron que todavía no.
