El acto para apoyar la aprobación del proyecto para establecer la jubilación mínima equivalente al 82 por ciento móvil del ingreso mínimo, vital y móvil de ayer frente a la Catedral estuvo plagado de críticas al Gobierno nacional y con una fuerte presencia política.
Casi todo el arco opositor, entre los que se contaban el senador Roberto Basualdo; el líder de Actuar, Rodolfo Colombo, el titular de la UCR, Salvador Mercado; el dirigente macrista Wbaldino Acosta Zapata, y los dirigentes de la Cruzada Renovadora, Talal Quintar, y del bloquismo disidente, Julio Conca, dijeron presente en la manifestación convocada por la Agrupación de Entidades y Centros de Jubilados y Pensionados de San Juan para respaldar la sanción del proyecto que ya tiene media sanción de Diputados y que se va a tratar en la Cámara alta el miércoles 13. El que estuvo ausente, con aviso, fue el diputado nacional Mauricio Ibarra, que mandó una nota de adhesión porque debe hacer reposo por una dolencia pulmonar. En su representación asistió el dirigente Miguel Martín. También hubo representación gremial y de centros de jubilados de los departamentos.
Desde Pedro Landa, vicepresidente de la agrupación organizadora, quien habló de que "jamás hemos tenido un Gobierno tan agresivo con los jubilados", varios fueron los dirigentes que expresaron sus críticas al Ejecutivo nacional, y sobre todo al propósito ya anticipado de vetar la ley cuando la apruebe el Senado.
La ex diputada basualdista, Adriana Marino, dijo con relación a los otros dos representantes que tiene San Juan en el Senado, César Gioja y Marina Riofrío, que "vamos a estar muy atentos a cómo votan porque los sanjuaninos tenemos memoria".
Mercado, que preside el Comité Provincia del radicalismo, habló de los que "recolectaron firmas en favor de la ley y después los traicionan en el Congreso".
El referente del cobismo, Colombo, preguntó si "no serán demagogos los que prometieron el 82 % móvil y hoy son senadores".
Aunque el sol empezó a pegar fuerte, algunos jubilados buscaron la sombra de los árboles de la plaza 25 de Mayo, y otros optaron por las sillas plásticas sobre la calle Mendoza o en la vereda de la Catedral, que habían dispuesto los organizadores.
La manifestación, en la que hubo unas 200 personas, según fuentes de la Policía, terminó con una invitación para hacer una vigilia el miércoles, a partir de las 13 otra vez frente a la Catedral, cuando está previsto que se trate la ley.

