Si uno ve los resultados de todos los cuatro frentes de obra de los 113 kilómetros que están en construcción en la Ruta 150, el avance promedio es del 51,6%. Así las cosas, más de la mitad de los trabajos -costeados con fondos nacionales por más de 779 millones de pesos-, que ya están hechos auguran que el final de toda la construcción entre Huaco y Portezuelo (cerca de Ischigualasto) será en tiempo y forma en enero de 2012, según estiman en Vialidad Nacional. Cuando esté lista, conectará a jachalleros y vallistos en menos de una hora.
Se trata de una obra global que sobre todo le pone vida al este de Huaco, donde hasta hace unos meses se desplegaba inmaculado el Valle de Bermejo. Allí hoy se desarrolla toda una vía nueva, que se conectará con Ischigualasto (Valle Fértil) para unir por el oriente con La Rioja; y por el oeste, pasando por los distritos jachalleros San Roque y San José de Jáchal, y los iglesianos Rodeo, Las Flores, Peñasquito y Arrequintín (este último tramo, también en construcción), para conectar con el túnel hacia Chile.
DIARIO DE CUYO empezó el recorrido en San Roque, donde no está cortado el tránsito hacia Huaco. Esa vía existe desde los años "60 para ser una alternativa para el tránsito de camiones, que no pueden ir por la tradicional cuesta, pero nunca fue asfaltada hasta ahora. Hoy se ven trabajos que completan los más de 6 kilómetros de pavimento terminados de un total de 41. Cuando se termine, habrá dos caminos de concreto para ir al pueblo de Buenaventura Luna.
Antes de llegar a Huaco, por la 150, se empieza a abrir el camino nuevo, donde no se puede transitar libremente todavía hasta que esté todo hecho hasta Valle Fértil. El paisaje atrapa entre cerros arcillosos, rojizos, que por momentos viran a verde, rodeados por algunos hilos de agua. Ese tramo (Huaco-Río Bermejo) está casi terminado. Hay dos puentes allí, uno muy avanzado sobre el río Huaco y otro más grande sobre el Bumbula, con una estructura ya visible.
En el tercer tramo (Río Bermejo-Quebrada de la Peña) la vedette es el puente sobre el Río Bermejo, que yendo hacia el este el camino choca de frente con un cordón montañoso, donde la ruta cambia el rumbo entre cactus y aire de cordillera, para meterse por las quebradas.
Allí se desarrolla el cuarto tramo (Quebrada de la Peña-Portezuelo), dividido en dos secciones, donde ya el primero de 7 túneles ya es un hecho. Para esta altura, se ven carteles de "no cazar" en los campamentos de las empresas constructoras. Cuentan los trabajadores que allí suelen asistir al progreso guanacos, zorritos, liebres y hasta cóndores.

