El martes 13 de octubre, los jachalleros serán los protagonistas directos de un hecho histórico: empezarán a tomar agua libre de boro y arsénico, dos sustancias que en grandes cantidades provocan daños a la salud y que caracterizan a la de "gusto salado" que consumen desde hace más de un siglo. Ese día, según adelantaron altas fuentes calificadas, el gobierno inaugurará con bombos y platillos el acueducto que se construyó desde Pampa del Chañar hasta la villa cabecera para reemplazar al río Jáchal, la fuente acuífera que desde siempre alimenta al departamento norteño.

El acueducto empezó a construirse en noviembre del año pasado y está listo desde hace algunos días. El gobierno y Obras Sanitarias (OSSE) estaban buscando una fecha para inaugurarlo y finalmente acordaron el 13 de este mes, ya que antes José Luis Gioja tiene una serie de compromisos que no puede postergar, explicaron las fuentes.

La obra es una de las más esperadas en las tierras de Buenaventura Luna y provocará un verdadero cambio para sus habitantes. Desde hace más de un siglo dependen del río Jáchal, que trae históricamente grandes concentraciones de boro y arsénico por la natural mineralización del terreno que atraviesa. Y ahora, podrán disfrutar de agua libre de esas dos sustancias que proviene de una cuenca subterránea que está en Pampa del Chañar, en la localidad de la Represa.

El cambio es vital para evitar problemas de salud en la población. El líquido que llega por el río es sometido hoy a un fuerte proceso de potabilización, pero así todo las mediciones oficiales indican que sigue teniendo una alta proporción de boro y arsénico (Ver Niveles químicos). Peligro que dejará de estar latente cuando el acueducto empiece a funcionar.

La planta de impulsión que está en Pampa del Chañar se conectó con la planta potabilizadora ubicada en la zona urbana -en la villa cabecera- a través de un gran acueducto de 22 mil metros (un caño de polietileno de alta densidad de 450 mm de ancho) y tiene bombas de propulsión para que el caudal no pierda presión en el trayecto que debe recorrer hasta llegar a los domicilios. Y los que se verán beneficiados son los 13.450 habitantes del departamento.

Inicialmente había dudas sobre si el agua de la vertiente era suficiente para abastecer a todos los jachalleros y en los planes de OSSE no se descartaba mezclarla con la del río Jáchal para garantizar el volumen que hace falta. Pero se hicieron dos perforaciones más en Pampa del Chañar, se realizaron estudios y junto a la empresa estatal, el Centro Regional de Aguas Subterráneas (CRAS) concluyó que la cuenca cumplía con los requisitos suficientes para ser la fuente exclusiva de provisión de agua de los norteños.

La obra estaba presupuestada originalmente en 23 millones de pesos, pero después de algunos ajustes de costos quedó en algo más de 18 millones de pesos. Finalmente, tras una licitación pública, el gobierno firmó contrato en noviembre de 2008 con una UTE conformada por seis empresas constructoras por 21,4 millones de pesos que se pagaron con plata que proviene de la actividad minera