El candidato a la Casa Rosada por el Frente Popular, Eduardo Duhalde, cerró ayer su campaña electoral con un dura embestida a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, al afirmar que la unión de “la ignorancia y la soberbia es una mezcla explosiva para cualquier Estado”.

Tras asegurar que “ninguna persona seria puede decir que los países sudamericanos no van a sufrir nada si hay un gran coletazo de esta crisis internacional”. Duhalde aseveró: “Mi rival no es Ricardo Alfonsín ni Hermes Binner ni Alberto Rodríguez Saá. Mi oponente es la señora Presidenta de la República”. “En octubre tendré una avalancha de votos cercanos al 40 por ciento”, vaticinó, al clausurar su campaña de cara a las primarias del domingo, con una conferencia de prensa realizada en la sede porteña del Movimiento Productivo Argentino, junto a su compañero de fórmula, Mario Das Neves.

Duhalde dijo: “Pueden venir épocas difíciles, épocas de recesión y tenemos que estar preparados”. Indicó que “los capitales financieros, especulativos, han tomado una fuerza extraordinaria.

Se sienten capaces de hincarles el diente a países europeos. Dios quiera que no lo logren”. Al aludir a la crisis de 2001, recordó que “en aquel momento eligieron a la Argentina. Dios nos ayudó, la Iglesia y el campo nos ayudaron a zafar”. Pese anunciado, Duhalde no asistió ayer a una misa en la Basílica de Luján -lugar al que amenazó movilizarse el Frente Popular Darío Santillán para realizarle un escrache-.