En el camino que desembocará en las elecciones para la renovación de autoridades en la Unión Cívica Radical (UCR) ya hay dos candidatos que han manifestado sus aspiraciones de llegar a la cúspide del partido. Uno de ellos es el vice a cargo interinamente de la fuerza centenaria, Eduardo Castro, y el otro es el joven dirigente Nahuel Ibazeta, quien también es vicepresidente. Ambos aseguraron que están trabajando en el armado de sus respectivas estructuras y en la búsqueda de apoyos, de cara a la fecha de presentación de listas, fijada para el 16 del mes que viene. La cita de los radicales sanjuaninos para ir a las urnas es el 28 de agosto.
Los comicios marcarán el recambio del actual presidente, Hugo Domínguez, quien viene de dos períodos de conducción y hoy se encuentra en uso de licencia. La importancia de llevar las riendas de la UCR local se basa, entre otros puntos, en capitalizar el envión macrista a nivel nacional para recuperar terreno y crecer en la provincia. Al igual que en la Nación, el radicalismo es socio del PRO y quien lo encabece deberá mantener y aceitar los vínculos con el referente sanjuanino, el diputado nacional Eduardo Cáceres. Castro fue uno de los sostenes de la gestión de Domínguez y fue uno de los articuladores de esa alianza, al punto que consiguió una banca en la Cámara de Diputados. Es actualmente uno de los encargados de fortalecer el lazo con sus aliados, dentro de una relación en la que han surgido disconformidades en el seno radical, ya que sienten que no se han cubierto las expectativas en cuanto a las designaciones de su gente en los cargos nacionales con sede en San Juan. Por su parte, Ibazeta fue partidario de la conformación de un frente más amplio, que abarcara a otras fuerzas, y resalta que su postura “es acompañar al Gobierno macrista sin ser obsecuente y cuestionar aquellas cosas que están mal”.
En enero, el Comité provincia, el órgano ejecutivo, impulsó a Castro como vice y lo designó interinamente al frente del partido. Cuenta con el respaldo del oficialismo y dijo que va a trabajar en una lista de unidad. En ese armado, señaló que sectores que fueron opositores, como Miguel Miranda, quien enfrentó a Domínguez en 2014 (Ver recuadro), y María Luisa Velasco, le manifestaron su voluntad de que encabece la fórmula de consenso. Sin embargo, el primero no reconoció el respaldo y la segunda sí se mostró más cercana. Miranda dijo que la postulación del diputado “es una de las alternativas, hay que consensuarlo. En mi caso, reclamo diálogo que hasta el momento no lo hubo”. Velasco, por su parte, manifestó que “si Castro tiene ganas, ímpetu y deseos de conducir, bienvenido sea. Es el diputado provincial y si está dispuesto a hacerlo, que lo sea. No me parece ilógico y lo veo posible”. Ambos coincidieron en que este no es momento para que haya internas en el partido.
Ibazeta también es vice del Comité provincia y presidente del comité de Rivadavia. Destacó que “voy a salir a buscar a todos” y “creo que puedo construir mejor la unidad. Castro tiene la responsabilidad del radicalismo en la Cámara de Diputados y es bueno separar el partido de la función, que el legislador se aboque a sus tareas”. El dirigente señaló que trabajará para ser candidato “hasta donde llegue” y no descartó sentarse a dialogar con su hipotético rival para alcanzar la unidad. Para poder competir, la lista que vaya por la presidencia deber armar 14 fórmulas en los 19 departamentos, según establece la Carta Orgánica.

