Finalmente, los docentes nucleados en UDAP, UDA y AMET aceptaron la última propuesta salarial que presentó el Ministerio de Educación en la audiencia de conciliación obligatoria. De esa forma, el Gobierno terminó de cerrar la discusión por el aumento de haberes con el sector más numeroso entre los empleados públicos y uno de los más combativos, que demostró su fuerza durante las negociaciones con dos días de paro y una marcha de antorchas realizada por UDAP, el gremio de mayor peso.

El otro sector que aún no cierra el debate por los salarios es el de los médicos, quienes mantienen las negociaciones en el ámbito de una conciliación obligatoria. Así, la gestión giojista está a punto de completar el círculo de aumento a los empleados públicos de la administración central. En marzo, los trabajadores no docentes recibieron un incremento del 25 por ciento al básico.

Los maestros, de manera mayoritaria y no masiva, le dieron el visto bueno a la propuesta que la ministra de la cartera educativa, Cristina Díaz, había calificado como la última y definitiva por parte del Ejecutivo. Además, había asegurado que si no la aceptaban, de todas formas la iban a aplicar y “liquidar por decreto”.

Los representantes sindicales llevaron el mandato de las bases a la reunión que se llevó a cabo ayer a las 18.30 en la Subsecretaría de Trabajo. Según Graciela López, secretaria general de UDAP, el nivel de aprobación de la propuesta alcanzó un 65 por ciento. El ofrecimiento (ver recuadro) consiste en un incremento del 25 por ciento al valor índice (el indicador que multiplicado por los puntos del cargo conforma el sueldo básico de cada docente) y el aumento en dos sumas fijas remunerativas (que computan para jubilación y obra social), pero no bonificables (que no repercuten en la antigüedad ni en el radio).

Si bien los docentes aceptaron la propuesta, López explicó que lo hicieron en disconformidad porque no representa la totalidad de las aspiraciones del sector. En ese sentido, los tres gremios plantearon en la audiencia la necesidad de una nueva paritaria para julio, debido a que los índices inflacionarios comprometen seriamente el sueldo, destacó la titular de UDAP. Sin embargo, la ministra Díaz dejó bien en claro que no se encuentra en condiciones de comprometerse a una nueva discusión salarial en lo que va del año ya que el actual incremento representa el máximo esfuerzo por parte de la provincia.

Durante las negociaciones, el sector rechazó 5 ofertas oficiales y llevó a cabo dos días de paro. El Gobierno respondió con un llamado a conciliación obligatoria, la declaración de ilegalidad de la huelga y el descuento de los días por parte del Ministerio de Educación. Además, el subsecretario de Trabajo, Roberto Correa, aseguró que le aplicará una multa a los gremios porque realizaron los paros en el marco de la conciliación obligatoria.