En una acción que refresca la disputa nacional entre Mercantiles y Camioneros (Cavalieri versus Moyano), ayer este último sindicato se instaló en las puertas de la empresa Tecma, en el Parque Industrial de Chimbas, reclamando que unos 20 empleados que actualmente tienen otra representación gremial -Sindicato Empleados de Comercio (SEC)- sean pasados por la empresa a sus filas.

Cerca de las 9, llegaron al lugar varias camionetas con banderas de Camioneros y se quedaron en la puerta a modo de guardia. El titular del SEC, Raúl Avila, dijo que se trataba de un "piquete", que no permitía la entrada ni salida del personal y que por eso habían hecho una denuncia formal ante el Ministerio de Trabajo de la Nación y que están preparando una penal para presentar en la Justicia ordinaria, por privación ilegítima de la libertad.

En la puerta de Tecma, estuvo toda la mañana el adjunto de Camioneros, Antonio Ponce, quien dijo que el personal de la empresa está mal encuadrado en el SEC porque su actividad "está bien definida, ya que transportan residuos patológicos", y entonces deben estar dentro de Camioneros. "No le queremos quitar afiliados a ningún gremio amigo, solamente que se haga lo que corresponde", dijo el camionero.

Ponce apuntó a la Subsecretaría de Trabajo local, diciendo que por falta de controles de ellos, las empresas registran a sus empleados como más les conviene y no como corresponde. Esto porque, según Ponce, si la empresa inscribe a sus empleados representados por Camioneros, debería reconocerles otro Convenio Colectivo de Trabajo, y por ende debería pagarles unos 1.500 pesos más a cada uno, en concepto de plus por cargas peligrosas y otros ítems.

A media mañana, se presentaron allí en virtud de la presentación del SEC, un abogado del Ministerio de Trabajo de la Nación junto a un escribano público, quienes "constataron la situación", poniendo en actas que al lugar sólo podían ingresar y salir vehículos particulares. Ponce aseguró que la medida es por tiempo indefinido hasta que les den respuesta. No obstante, ninguna de las partes descartó poder negociarlo en el ámbito de la CGT.

Según explicaron desde el Ministerio de Trabajo de la Nación, el empleado no tiene la libertad de elegir un gremio. Hay un marco legal (leyes 24013 y 23515, entre otras) que rige los encuadramientos de los trabajadores según cada actividad. Las empresas los declaran y los encuadran en un determinado Convenio Colectivo de Trabajo ante la Subsecretaría de Trabajo y la AFIP, y de acuerdo a eso son los aportes y sueldos. Si hay otro sindicato que considera que un empleado está mal encuadrado, como en este caso, debe iniciar una acción judicial de encuadramiento sindical. Antes, este reencuadramiento lo hacía el Ministerio de Trabajo pero ahora lo hace la Justicia ordinaria.