Paulo Alfredo Farina (61) se tomó unos mates y fue a votar sobre las 9.30, para desobligarse temprano. En su casa ya habían hecho el picadillo y quedaba armar las empanadas; luego quería dormir una siesta. Sin embargo, fue el protagonista involuntario del hecho más curioso de la jornada: Paulo se hizo conocido como el supuesto muerto que votó. Así que al final, a la hora de las empanadas el pobre hombre estaba en el Tribunal Electoral, porque lo llamaron para aclarar todo. O como dijo el fiscal general de la Corte y miembro del Tribunal Electoral, Eduardo Quattropani, "probando el absurdo de mostrar que el vivo está vivo".
Todo comenzó cerca de las 10 en la escuela Capital Federal de la villa Santa Teresita, Capital. Farina fue a la mesa 1.112 y cuando dio su nombre, se armó el revuelo. Paola Miers, apoderada legal del MID, apuntó que de acuerdo a un listado de personas fallecidas desde el 2007 hasta ahora y que habían elaborado en base al Registro Civil, Farina estaba fallecido. Las autoridades de mesa dijeron que el hombre figuraba en el padrón electoral y que no podían impedirle su voto. Entonces, en el tire y afloje, Farina, por las dudas, metió su voto en la urna. Y se alejó, mientras las otras partes seguían discutiendo.
Paralelamente, trascendió que había fiscales que sabían que algo raro iba a pasar en esa escuela porque desde el entorno de César Gioja avisaron que "a las 10 iba a votar un muerto" en esa escuela. Miers, en tanto, anunció que iban a pedir la impugnación de la mesa, mientras que Mauricio Ibarra, ante la difusión del caso, dijo irónico que "así como hay empresas que movilizan a mineros desde Veladero, hay cocherías que movilizan a los muertos".
A todo esto, Farina sólo creía que todo había sido una confusión en la escuela. "Al rato me empezaron a llamar de todos lados. Hubo familiares que se preocuparon y mi casa se llenó de gente. Fue una cosa de locos", dijo.
El ministro de Gobierno Emilio Fernández expresó que una mujer llamada María Esther Díaz falleció y tiene el mismo número de identificación de Farina, pero en libreta cívica, y que eso pudo haber motivado la confusión en el registro de las personas fallecidas que manejaba la oposición. "Si una persona está comprometida con el sistema y detecta un caso como éste, debe denunciar el hecho al Tribunal Electoral y pedir la detención de la persona. No hay ninguna denuncia real. Farina fue objeto de maltrato espiritual", cerró Quattropani.

