La oposición en la Cámara de Diputados aprobó "en general’ el proyecto de ley que pone límites al Ejecutivo para el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), pero sufrió un traspié en el tratamiento en particular de dos artículos de la norma.

La iniciativa obtuvo 142 votos a favor y 98 en contra, tras una sesión de más de 12 horas, que comenzó el miércoles pasado a las 16 y concluyó ayer por la madrugada. Sin embargo, en la votación en particular, la oposición vio naufragar dos artículos del proyecto de ley que imponían mayores restricciones al Ejecutivo para dictar decretos y otorgaban más atribuciones al Parlamento.

La iniciativa que ahora deberá tratar el Senado, establece una modificación de la comisión bicameral permanente de seguimiento de los DNU, al ampliar de 16 a 24 la cantidad de integrantes "para respetar la proporción de las representaciones políticas de cada Cámara".

De esta manera, la oposición consiguió romper el empate entre oficialismo y bloques antikirchneristas que mantenían hasta ahora trabada cualquier definición de esa comisión, situación que generó una dura polémica en el verano cuando la oposición pedía analizar el DNU que creó el fondo de desendeudamiento con reservas del Banco Central y el oficialismo lo retrasó hasta fines de marzo, mientras avanzaban distintas causas judiciales.

Al obtener media sanción el proyecto de la oposición, el mayor traspié del gobierno consiste en que la presidencia de esa comisión bicameral quedará ahora en manos de los partidos de la oposición, por tratarse de un organismo de control. También, en cuanto a los tiempos para el tratamiento de los DNU, el proyecto dispone un plazo perentorio de sesenta días desde su dictado, y condiciona la vigencia del decreto al respaldo de las "dos" Cámaras del Congreso.

De esa manera, ningún DNU y su promulgación parcial podrán tener vigencia más allá de los sesenta días sin respaldo del Parlamento, además de que si existe silencio de una Cámara, la promulgación tácita queda prohibida.

Sin embargo, en la votación en particular de los artículos 8 y 9 del proyecto, referidos a la nulidad de los DNU y de las atribuciones de la comisión bicameral para su seguimiento, la oposición no consiguió la mayoría especial necesaria para imponer su criterio y el proyecto original fue modificado con el apoyo de los bloques de centroizquierda.

Los artículos proponían la nulidad de los decretos, una de las propuestas fogoneadas por la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió. Al momento de votar y pese a que existió una propuesta de la porteña Vilma Ibarra (Nuevo Encuentro Popular y Social) para eliminar el artículo 9 en su totalidad y el inciso 5 del artículo 8, el núcleo duro opositor sólo cosechó 127 votos, dos menos que los requeridos para la sanción.

El bloque Nuevo Encuentro y la bancada de centro izquierda Movimiento Proyecto Sur votaron en contra y empañaron la media sanción de la ley al sector más duro antikirchnerista. Ahora, el proyecto será girado al Senado, que -según estimaciones- a partir de este traspié deberá reordenarlo, por lo cual cae de maduro que deberá volver a la cámara de origen.