La armonía en el discurso de campaña se rompió ayer en el oficialismo frente a la citación judicial que enfrenta el candidato de Unión PRO, Francisco De Narváez, por la causa del tráfico de efedrina, y arrojó sombras sobre el nivel de coincidencias entre Néstor Kirchner y Daniel Scioli. Justo, cuando una versión periodística indicó que el ex presidente analiza la posibilidad de postularse a gobernador por la provincia de Buenos Aires en el 2011.
El dato de la jornada fue como sorpresivamente el secretario general de la gobernación bonaerense, José Scioli, marcó distancia con el discurso predominante en el kirchnerismo, al cuestionar la citación judicial a De Narváez por entender que "embarra" el escenario a pocos días de las elecciones.
"Me parece que esto embarra los comicios, no me parece bueno para la democracia y no es lo que la gente está buscando, que está mas preocupada por lo temas de salud como la gripe A y la inseguridad", advirtió el funcionario bonaerense, en referencia a la citación al candidato a diputado nacional en carácter de "sospechoso" ordenada por el juez Federico Faggionato Márquez.
De Narváez no se presentará hoy a declarar como ordenó la citación y, en cambio, responderá con una recusación contra el magistrado.
El postulante de Unión PRO aseguró que se encuentra "a disposición a la justicia en tanto y en cuanto esté administrada por un juez independiente".
La opinión del secretario General de la gobernación, y hermano de Daniel Scioli, contrastó con la expresión de Kirchner, quien ayer volvió a pedir a su contrincante que deje "de ampararse en los fueros para no ir a la Justicia".
En un tono similar, el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, volvió a exhortar a De Narváez a que "explique" ante la Justicia las causas por las cuales desde un celular a su nombre se hicieron tres llamados al llamado rey de la efedrina, Mario Segovia.
"Viejo, explíquele a la Justicia", le pidió Fernández al candidato.
Las diferencias en las posturas fueron marcadas. José Scioli, en diálogo con los periodistas acreditados en la Casa de Gobierno bonaerense, mandó a una colaboradora a pedir la copia de un cable de DyN, que daba cuenta de la opinión del ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en contra de la decisión de Faggionato Márquez.
Con la información en sus manos, Scioli coincidió con Alberto Fernández y cuestionó la decisión judicial.
"Todo esto me suena innecesario, inútil y una mala práctica. Yo he despotricado con este tipo de acciones y operaciones", había señalado el ex jefe de Gabinete cuando fue consultado sobre al citación a De Narváez.
La sociedad Kirchner_Scioli pareció entrar un en terreno espinoso mientras el ministro de Interior, Florencio Randazzo se apuraba a calificar como "un disparate" los supuestos planes de Kirchner ponerse su nombre a la Gobernación bonaerense en 2011.
Mientras, De Narváez, recurrió ayer a una ironía para replicar a Kirchner, su principal rival en la provincia de Buenos Aires, al afirmar que, al contrario de lo que dice haber soportado el ex presidente, a él no lo denunciaron 73.500 veces, y exhortó al ex mandatario a debatir públicamente.
