José Luis Gioja ya cuenta con el aval de los médicos y tiene casi todo listo para regresar a San Juan. Fuentes del entorno familiar aseguraron que el Gobernador estará de vuelta la semana que viene, luego de completar 15 días de rehabilitación en el colegio religioso que eligió para pasar sus últimos días de convalecencia en Capital Federal. Cuando llegue deberá continuar con los trabajos de kinesiología, que estarán a cargo de dos especialistas.
A Gioja le dieron el alta del Hospital Italiano el miércoles de la semana pasada y se quedó en Capital Federal por recomendación de los médicos del nosocomio, para poder seguir de cerca su evolución. Si por él hubiese sido, regresaba ese mismo día a San Juan. Sucede que está ansioso por reencontrarse con los sanjuaninos y no ve la hora de estar en su casa.

Los médicos lo han seguido evaluando y ya dieron el OK para que continúe con el tratamiento en San Juan. El regreso está previsto para la semana entrante, aunque en la familia del Gobernador no dieron precisiones sobre el día elegido para emprender el vuelo de regreso. Volverá con su esposa, Rosa Palacio, y sus cuatro hijos, que lo acompañan en todo momento desde que fue trasladado al nosocomio porteño.

Ya en San Juan, Gioja deberá seguir con los ejercicios de rehabilitación. Aún no se sabe dónde los realizará, pero estarán a cargo de dos kinesiólogos que ayer estuvieron reunidos con el especialista que lo está atendiendo en Capital Federal para ponerse de acuerdo en la rutina de trabajo (ver recuadro).
Ayer, el Gobernador continuó con su recuperación que consiste en una intensa actividad física, con turnos con kinesiólogos en la mañana, al mediodía y a la tarde. Así practica con una pedalera y levanta peso con las piernas, y hace diversos ejercicios con los brazos para fortalecer esas extremidades, luego de casi 3 meses y medio de internación. Además, camina por las instalaciones del colegio religioso para recuperar su motricidad.

La rehabilitación física es el último escollo que debe superar Gioja. Es que en el accidente de helicóptero del 11 de octubre, sufrió un severo golpe generalizado en la columna. Frente a ese cuadro, los médicos del Italiano comenzaron a realizar una serie de ejercicios con el paciente (como sentarlo, pararlo y ayudarlo a dar unos pasos) para ver cómo reaccionaba el cuerpo. El resultado fue tan favorable que descartaron una operación y avanzaron con las actividades físicas para que el Gobernador no dependiera de nadie al desplazarse. Previo a esa instancia, en diciembre experimentó una rápida mejoría al no necesitar más la ayuda del respirador artificial, ni drenajes en su cuerpo para la extracción de líquidos en la zona del abdomen (una de las más dañadas), ni sondas para alimentarse.