Tanto en las primarias de agosto como en las generales de octubre hubo 7 municipios que se caracterizaron por las peleas entre sus protagonistas y las acusaciones cruzadas. Y ahora, con los resultados de la última parada electoral firmes y definidos los nuevos jefes comunales, se vislumbra que los traspasos de mando en sus territorios no serán sencillos. Se trata de Calingasta, Rivadavia, San Martín, Ullum, Caucete, 9 de Julio y Zonda, lugares donde a los intendentes electos lo que más les preocupa, según un sondeo de este diario, son las deudas que puedan heredar y que el personal que figura como contratado no sea incorporado a la planta permanente porque, en caso de ser necesario, no podrá ser separado del puesto.
Con algunas similitudes, cada 4 años y luego de la definición de las urnas, en cada municipio que cambia de mando y más si se trata de dirigentes provenientes de distintas fuerzas políticas, son un clásico las denuncias del recién llegado contra la gestión que se fue o, si las discrepancias no llegan a la Justicia, abundan al menos las críticas por las desprolijidades cometidas. Sin ir más lejos, en el 2008, Walberto Allende, recién llegado a la Municipalidad de 9 de Julio, denunció penalmente a Hugo Uzair, por la presunta malversación de fondos del Programa Nacional Manos a la Obra. En 2011, la administración de Juan Carlos Gioja, en Rawson, cargó contra el gobierno de Mauricio Ibarra por la presunta falta de cobertura de seguro del personal contratado para el mantenimiento del alumbrado público.
Ahora, un departamento en el que se anticipa una cesión de mando complicada es Calingasta, donde la pulseada es entre dos dirigentes oficialistas. Jorge Castañeda, el jefe comunal electo, era el secretario de Gobierno de Robert Garcés, el funcionario que se va, pero este último lo echó por diferencias en la gestión. Ahora, Castañeda ganó primero la primaria en agosto y viene de alzarse con el triunfo con el 58,5 por ciento de respaldo. “Quiero que me consulten cualquier obra o deuda que trascienda el 10 de diciembre”, dijo Castañeda.
En Rivadavia, el basualdista Fabián Martín obtuvo el 57,2 por ciento de los votos, y de esa manera le ganó la pulseada a Ana López de Herrera, que recogió el 29 por ciento de los sufragios. En este distrito, el jefe comunal electo dijo que está “preocupado” porque tiene datos que indican que, aparentemente por la falta de recursos, la comuna ha dejado de prestar algunos servicios, como el de los camiones atmosféricos y que se ha reducido el patrullaje municipal porque hay muchos vehículos rotos o en reparaciones.
Cristian Andino, intendente electo de San Martín, con el apoyo del 62,1 por ciento del electorado, y que ya había vencido en las PASO al actual jefe comunal, Pablo Santibañez, sostuvo que “quiero conocer el pasivo que deja la actual gestión”.
El actual diputado basualdista Leopoldo Soler, que llegará al municipio de Ullum con el respaldo del 44,4 por ciento del electorado, frente al 40,9 por ciento que obtuvo Daniel Albarracín, mantiene un viejo enfrentamiento con el actual jefe comunal. En la actual coyuntura expresó que “lo primero que pido es que se cuide el patrimonio municipal” y no descartó hacer una denuncia penal si detecta cualquier irregularidad.
En Caucete, Julián Gil, quien llega a cargo desde el Frente Compromiso con San Juan, con el 49 por ciento de apoyo, frente al 31,7 por ciento que logró Mariela Ginestar, del FPV, se mostró preocupado porque dijo que “la actual gestión está contratando gente para la Fiesta de la Uva y el Vino, que es en febrero, y no corresponde”.
Gustavo Núñez, de Compromiso con SJ, que resultó electo en 9 de Julio con el respaldo del 49,3 por ciento del electorado, dijo que le va a pedir a Walberto Allende “que no se endeude y no tome gente, porque están en juego los intereses de los vecinos”.
En Zonda, el basualdista Miguel Atámpiz, que cosechó un 53,7 por ciento de apoyo en las urnas, manifestó que su preocupación es “llegar con recursos para pagar los sueldos de diciembre”.

