No era un acto más sino el último de su mandato de 12 años al frente del Ejecutivo provincial. Y estuvo cargado de momentos de emoción, aunque no faltaron las anécdotas de José Luis Gioja, el protagonista del encuentro.

Arrancó primero en la sala Rogelio Cerdera, la sede de importantes anuncios para la provincia a lo largo de estos últimos años, y continuó luego en los jardines de la vieja casona de Desamparados, donde el mandatario saliente hasta se animó a cantar a capela una de sus canciones favoritas, “San Juan por mi sangre”, a dúo con Claudia Pirán.

Entre los asistentes había de todo, desde funcionarios, legisladores y amigos y hasta algunos de los empleados de la Gobernación que lo acompañaron en este tiempo no quisieron estar ausentes en la despedida.

Apenas ingresó, un cerrado aplauso que se prolongó durante varios minutos dio lugar al primer momento de emoción, pero no fue el último. Hábil para salir del paso, Gioja matizó con algunas anécdotas de cosas que le pasaron durante este tiempo. Como la vez que en un acto en la Escuela Sarmiento junto a Marcelo Lima le pidieron que hablara y cuando buscó en sus bolsillos lo que tenía preparado, sólo encontró una carta de una mujer que le pedía una casa.

“En estos años se hicieron centenares de obras, pero hay una que sin embargo no se puede ver ni tocar y es que los sanjuaninos recuperaron el orgullo de ser sanjuaninos”, dijo el mandatario e incluso después utilizó esa idea a lo largo de su mensaje.

“Son mis colaboradores y van a seguir siéndolo, cada uno tiene un lugar y desde ese lugar sigamos sintiendo pasión por la provincia que fuimos capaces de transformar”, sostuvo, antes de pasar a los jardines de la Gobernación para compartir un brindis con la concurrencia.