Víctor Martínez, un testigo clave en una causa que busca saber si un obispo fue asesinado por la dictadura, se encuentra desaparecido desde el último lunes y el Gobierno pidió colaboración a la sociedad para localizarlo, ante el temor que el hecho pueda convertirse en un nuevo "caso López".
Se trata de Víctor Martínez, de 52 años, quien tenía 19 años cuando -como conscripto- asistía al entonces obispo de San Nicolás Carlos Horacio Ponce de León, un religioso que murió, según se sospecha, en un accidente de tránsito planeado.
Martínez sobrevivió a aquel hecho ocurrido el 11 de julio de 1977 y declaró como "testigo clave" en la causa que tramita el juez federal de San Nicolás Carlos Villafuerte Ruzo para esclarecer si el obispo pudo haber sido víctima de atentado y, por lo tanto, de un crimen de lesa humanidad.
En esa causa donde se analiza la muerte de Ponce de León el principal imputado es el ex teniente coronel Manuel Fernando Saint Amant, procesado en varias causas de desaparición forzada de personas, se indicó.
No obstante, la instrucción del expediente se encuentra demorada porque hubo varias recusaciones contra el juez Villafuerte Ruzo que fueron rechazadas por el magistrado y desde hace un año están siendo analizadas por la Cámara Federal de Rosario.
De hecho, Martínez había tenido una relación "tirante" con el juez -según las palabras del ministro de Justicia nacional, Julio Alak,- e incluso el juez Villafuerte Ruzo le inició una causa por falso testimonio.
Lo cierto es que el último lunes, entre las 13.30 y las 14, Víctor Martínez salió de su oficina sin su celular para dirigirse primero al microcentro porteño, a una escribanía, y más tarde al psicólogo. Pero el hombre no asistió a la escribanía ni tampoco a su terapia y, con el correr de las horas, como no lo encontraron en hospitales ni en comisarías, sus familiares radicaron un pedido de habeas corpus que fue rechazado en la Justicia.
No obstante, la Justicia ordenó el sorteo de un juez para intervenir en una investigación que profundice las razones de su desaparición.
Por lo pronto, desde el Gobierno, el ministro Alak aseguró que "el hecho de no tener datos" de Martínez "es altamente preocupante para el Gobierno nacional".
"Por expresa orden de la presidenta (Cristina Fernández) están trabajando para localizarlo todas las fuerzas de seguridad. No se han agotado todas las instancias (para hallarlo), pero consideramos que es necesario que toda la población esté alerta y colabore", remarcó el ministro.
Por su parte, la abogada de la familia de Martínez, Gabriela Scopel, advirtió que éste fue amenazado de muerte en 2009, siendo golpeado mientras caminaba con un amigo bajo la advertencia "no molestes más con San Nicolás porque vos y tu familia van a morir".

