"Creo que uno nunca se ha opuesto a que reciban los beneficios normales de jubilación, de obra social, de resolver cuestiones de herencia", aseguró ayer el obispo de San Juan, Alfonso Delgado, tomando posición a favor de la unión civil sin derecho de adopción que se baraja por estas horas en la Cámara de Senadores de la Nación como alternativa al proyecto de matrimonio gay. Monseñor habló ayer nuevamente del tema, renovó su rechazo al casamiento de dos personas del mismo sexo y antes de que la senadora Marina Riofrío anunciara su viaje a China, aseguró que no se imagina a los legisladores sanjuaninos faltando a la sesión donde la cámara alta tratará el tema, el próximo 14 de julio.

Delgado, como máxima autoridad de la Iglesia Católica en San Juan, se ha puesto al frente del fuerte rechazo de los sectores religiosos al proyecto y ayer se manifestó conforme con el dictamen de la comisión de Legislación General del Senado. "Me pareció normal, creo que expresa y se ajusta al gran sentir del pueblo argentino, tanto en el interior como en Buenos Aires y Capital Federal", opinó.

En el medio del debate, los senadores que rechazan el matrimonio entre homosexuales proponen que se les reconozcan derechos, excepto el de adoptar, a través de la figura de la unión civil. Monseñor se mostró de acuerdo: sostuvo que "uno nunca se ha opuesto a que reciban los beneficios normales de jubilación, de obra social, de resolver cuestiones de herencia". Sin embargo, pidió que se "aclare bien de qué se trata, para evitar que bajo un nombre distinto, se establezca un esquema jurídico equivalente al matrimonio". Según dijo, "eso sería una estafa y no creo que nuestros senadores vayan por ese lado".

Los tres senadores por San Juan, el opositor Roberto Basualdo y los oficialistas César Gioja y Marina Riofrío, habían adelantado su voto en contra del proyecto y Delgado, ayer lo recordó indirectamente. Hizo referencia a las noticias de medios nacionales que reflejan "aprietes" del gobierno a senadores para conseguir votos a favor del matrimonio gay y aseguró que que "no me los imagino" a los legisladores sanjuaninos cambiando el voto, porque "el pueblo lo podría leer muy mal". Al mismo tiempo, sin saber todavía que Riofrío no estará por su viaje junto a la presidenta, señaló que "no ir a la sesión sería algo equivalente, pero no creo que se dé ese escenario porque el pueblo sanjuanino no piensa en esa posibilidad".

Monseñor se declaró algo sorprendido con los números que reveló una encuesta publicada ayer por DIARIO DE CUYO. Si bien dijo que percibían que una amplia mayoría está en contra del proyecto de matrimonio gay, aseguró que "las cifras son más fuertes de lo que yo pensaba". La medición, realizada por la consultora Acierto, dice que un 73,3 por ciento de los sanjuaninos rechaza la iniciativa y que el 21 por ciento está de acuerdo.

El obispo insistió en que "no era necesario generar esta situación en el país" y aseguró que a raíz de este debate, se dejó de tratar temas muy sensibles como "la enorme pobreza, la fuerte exclusión social y la educación".