Hacía apenas cinco meses que había dejado el sillón de Rivadavia y emprendió viaje a San Juan para debutar frente a la militancia como presidente del PJ nacional, en medio de una alta expectativa de todo el país. El 23 de mayo de 2008, Néstor Kirchner fue recibido por una multitud de sanjuaninos que copó el Estadio Aldo Cantoni y encabezó en uno de los actos políticos más imponentes que se recuerde en los últimos años.

El expresidente pronunció en tierras sanjuaninas su primer discurso como máxima autoridad del histórico partido y la previa fue especial. En medio de un clima político sensible por el conflicto con el campo y un reciente cruce con la Iglesia, las miradas de toda la Argentina se situaron en la provincia esperando sus palabras. Pero no tuvo alusiones directas a ninguno de los dos conflictos, aunque sí descargó su artillería contra la oposición, comparándola con la coalición que perdió las elecciones de 1945 y la Alianza.

La cita tuvo como motor principal al PJ, que se encargó de mover todas sus tropas para no dejar ni un lugar libre. El Cantoni se vio desbordados por unas 15 mil personas, a tal punto que unas 3.000 que querían ver a Kirchner se tuvieron que conformar con llegar hasta las puertas del Estadio y volver a sus casas porque ya no había capacidad para que ingresaran. Los memoriosos no dejan de remarcar que fue uno de los actos políticos más grandes que se protagonizaron en San Juan en los últimos 20 años.

Néstor recordó el compromiso que firmó con la provincia en la campaña de 2003, consistente en un compilado de ambiciosas obras, y se encargó de resaltar que la mayor parte se estaba cumpliendo al pie de la letra. "Puedo mirar tranquilo a los sanjuaninos por haber cumplido", tiró para la euforia de los militantes.

Ante ensordecedores cánticos y el color de cientos de banderas y carteles, el santacruceño reivindicó su estrecha relación con Gioja y le dejó un mensaje de cara al futuro: "Lo que necesités".

Cuando bajó del escenario, se dirigió a saludar a la muchedumbre y entre los clásicos tironeos y golpes de la custodia le alcanzó a decir a este diario que "la que más va a traer a San Juan es Cristina". Fiel a su estilo, fue y vino por uno de los pasillos abrazando y besando a la gente.

Lo acompañaron cinco Gobernadores, entre ellos el de Buenos Aires, Daniel Scioli. Por entonces coincidieron en ser optimistas en que el conflicto con el campo se iba a resolver de la mejor manera, sin imaginar el "voto no positivo" de Julio Cobos que llegaría meses después.