La AFIP y la gestión giojista le pusieron la firma ayer a un convenio que les allana el camino a los jueces provinciales para jubilarse con el 82 por ciento móvil de sus haberes. Sin embargo, no todos los que cumplen los requisitos piensan hacerlo ya. De los 30 que en Tribunales calculan que están en condiciones de irse, este diario consultó a 21 y 11 expresaron que tienen voluntad de irse ahora. Del resto, 4 dijeron que no lo han definido y los otros 6, incluidos dos cortistas, aseguraron que todavía no piensan dejar el cargo. La mayoría hace tiempo que se podría haber retirado, pero se resistía debido a que estaba vigente una norma nacional que les imponía un techo salarial de 3.100 pesos que nos les convenía económicamente.
Los entrevistados por DIARIO DE CUYO cumplen los requisitos de tener como mínimo 60 años de edad y haber prestado servicio por 15 años en el Poder Judicial o 25 en el Estado. De todos modos, la jubilación se trata de una cuestión optativa, ya que la Constitución dice que no se los puede obligar a dejar el cargo mientras mantengan una buena conducta.
El resultado del relevamiento confirmó lo que se preveía: en el Poder Judicial sanjuanino se viene un recambio inédito. Aunque no todos los consultados están dispuestos a irse todavía, nunca antes hubo 11 vacantes con diferencia de unos pocos meses como se espera que suceda si el mecanismo que se montará para que se retiren funciona de manera aceitada.
Las vacantes serían en los Juzgados Inferiores y en las Cámaras de Apelaciones. Mientras que en la Corte de Justicia sigue siendo una incógnita si quedarán lugares libres, ya que dos de los cinco miembros no lo descartaron.
Entre los que afirmaron tener voluntad de irse en el fuero Penal están los camaristas Héctor Fili, Juan Carlos Peluc y Félix Herrero Martín; y el juez de primera instancia Agustín Lanciani. En el fuero Civil, la jueza Miriam Bettio y los camaristas Humberto Rosas Caballero, Moisés Moya y Carlos Ferreira. Lucio Bruni y Delfor Benítez, de la Cámara Laboral, también se anotaron en la lista; además del juez de Menores Guido Ramírez.
Los que respondieron que todavía no piensan en irse están los penalistas Ricardo Conte Grand, Arturo Velert y Leopoldo Zavalla, y la jueza Civil Rosalba Marún. Mientras que el penalista Enrique De la Torre y el camarista Laboral Roberto Bustamente señalaron que no saben.
Las mayores expectativas de cambio están puestas en la Corte de Justicia, ya que son los cargos de mayor jerarquía y poder y todos sus integrantes encajan en el listado de los jubilables. Los que dejaron una puerta abierta fueron Juan Carlos Caballero Vidal y Humberto Medina Palá que, sin desechar ninguna opción, aseguraron que no saben qué harán. Los que sí saben son Adolfo Caballero y Carlos Balaguer: aseguraron que no se van.
La imposibilidad de que los jueces de la provincia se jubilen con el 82 por ciento viene de hace más de una década. Inclusive, a muchos no les quedó otra que ir a la Justicia Federal para que les reconocieran ese derecho -como Herrero Martín, que tienen fallo favorable y está esperando terminar una serie de trámites en la Anses-.
La solución empezó a tejerse en 2008, cuando el gobernador firmó un convenio con Cristina Fernández de Kirchner que eliminó el tope salarial y determinó que los jueces se tenían que retirar con el porcentaje que venían reclamando. Pero la posibilidad de una lluvia de jubilaciones quedó congelada al poco tiempo, a raíz de la negativa de los jueces de pagar la diferencia de aportes para acceder al nuevo régimen en 24 cuotas, como les ofreció inicialmente la AFIP. Argumentaron que no tenían espalda para poner la plata -en algunos casos llega a 150 mil pesos- en tan poco tiempo.
Ese escollo quedó sin efecto definitivamente ayer, con el convenio entre el organismo nacional y la provincia. El nuevo plan de pago para que los magistrados se pongan al día es de 60 cuotas, con una tasa de interés del 6 por ciento anual. Un plazo nada despreciable que hasta el cortista Adolfo Caballero calificó de "muy conveniente".
Las jubilaciones no saldrán de manera inmediata. Ahora, los dos convenios deben ser enviados a la Cámara de Diputados para ser aprobados por ley y de ahí se abrirá un periodo que llevará meses para completar los trámites que permitan iniciar los retiros ante la Anses (ver aparte). Tampoco saldrán todas al mismo tiempo. La Corte se comprometió a implementar algún mecanismo para que se hagan en forma gradual, de manera que el Poder Judicial no se vea afectado por la falta de tantos jueces en forma simultánea.

