La candidata presidencial por la Coalición Cívica, Elisa “Lilita” Carrió, asumió ayer la responsabilidad del paupérrimo desempeño electoral al reconocer que fue ella la “razón de la derrota”.
Con una fuerte autocrítica, Carrió dijo que en su calidad de “líder de esta fuerza hace más de 10 años, la derrota me pertenece”, señaló que su personalidad “con valores y errores, ha sido rechazada por el 97% de la sociedad” y afirmó que “a partir de ahora tengo que asumir el papel que me dio el pueblo que es un papel sin relevancia”. “Respetamos el triunfo de la Presidenta y respetamos el voto del 50% de los argentinos, está claro que expresamos lo opuesto pero está claro que ella ganó”, resaltó y añadió que “el acto eleccionario a diferencia de otros, fue claro, transparente, y toda la gente votó en paz y fue muy importante”.
Luego de que el domingo decidió ausentarse del búnker de campaña y dejar al candidato a vicepresidente Adrián Pérez asumir el pésimo desempeño electoral, la diputada convocó ayer a una conferencia de prensa para asumir la “responsabilidad” de los resultados que la ubicaron en sexto lugar con poco más del 3%. “La máxima autocrítica personal es estar acá sola, diciendo yo soy la razón de la derrota como he sido la de muchas victorias.
La intransigencia en determinados valores y principios no suma votos”, lanzó y admitió: “Yo dejé de tener poder después de 18 años”. Además, justificó su ausencia en el comando de campaña al indicar que “no sabíamos a esa altura si íbamos a pasar la cantidad de votos, no quería dar una conferencia de prensa”.
También reconoció que “entre los candidatos de la oposición fuimos los peores posicionados”, y al ser consultada sobre si mantendrá su fórmula presidencial, afirmó que “no voy a dejar la política” y dijo que sostendrá su candidatura pero hará campaña para sumar adhesiones a las postulaciones de diputados y senadores, “voy a acompañar pero es hora de que acompañe desde otro lugar, yo ya no tengo relevancia”, sostuvo.
