El día después de que Cristina Fernández defendiera el matrimonio gay, la Iglesia y la oposición salieron a cuestionar ayer la inclusión en la comitiva oficial que acompaña a la Presidenta en su viaje a China a los senadoras que se oponen al matrimonio gay y que, por estar fuera del país no podrán votar en la sesión del próximo miércoles. Y en medio del aumento de la tensión por el tema, el cardenal Jorge Bergoglio convocó para hoy a una jornada de oración por la familia.
El asesor legislativo de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Guillermo Cartazo, calificó a la invitación de las dos senadoras de "trapisonda y picardía muy fea por parte del Gobierno" y trasladó sus críticas hacia las legisladoras Marina Riofrío (Alianza Frente para la Victoria-San Juan) y Ada Iturrez de Cappellini (Frente Cívico-Santiago del Estero), al sostener que "esas senadoras que viajan o aceptan viajar son irresponsables".
El asesor de la CEA se refirió a legisladora sanjuanina diciendo que "tendría que pensar muy bien lo que va a hacer porque se le va a acabar la base electoral. Va a ser su lindo viajecito por China, pero resulta que no va a estar en el Congreso cuando tiene que estar".
Por otra parte pero siguiendo la línea de crítica al gobierno, Cartazo consideró como "desleal" que la Presidenta haya utilizado "la cadena nacional" para expresarse a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo.
El CEA cuestionó también al ex presidente Néstor Kirchner, quien el jueves sostuvo que "Argentina debe dejar definitivamente las visiones discriminatorias y oscurantistas" en referencia a los cuestionamientos de la Iglesia sobre el matrimonio gay. "No somos un sector oscurantista como nos acusó Kirchner de manera grosera y desleal, sino que somos un sector de la población que no estamos de acuerdo con la modificación de un núcleo fundamental de la sociedad, como la familia", remarcó el asesor del CEA.
Desde la oposición las voces se hicieron sentir en boca del senador radical Juan Carlos Marino, quien consideró que "no es bueno" lo sucedido con las legisladoras, quienes viajaron a Pekín junto a la jefa de Estado. Luego Marino, en declaraciones a radio El Mundo, aseveró sobre el viaje de sus colegas: "No es bueno así votaran a favor o en contra, no importa como votaran". "Seguramente no las hubieran subido" al avión (si votaban a favor), analizó Marino.
Más moderada fue la postura del goberndor de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien pidió no "politizar" la discusión en torno al proyecto del matrimonio entre personas del mismo sexo.
Scioli que sostuvo que el tratamiento del proyecto del matrimonio gay en la Cámara de Senadores "exige un debate muy serio" y reclamó "no politizar" la cuestión "ni de un lado ni del otro". El mandatario explicó que el debate "no nos tiene que asustar en la medida en que todos nos escuchemos y respetemos". "Me parece que en el Senado hay integrantes con mucha capacidad para abordar este tema que exige un debate muy serio y responsable, porque hay sentimientos de por medio", remarcó el mandatario provincial. Scioli, en diálogo con radio Mitre, opinó que hay "una realidad de muchos casos que vienen de año" en referencia a las parejas gay "que evidentemente hay que atender, que requieren de un nuevo marco jurídico", sin embargo no se manifestó ni en contra ni a favor del matrimonio gay.
El gobernador bonaerense prefirió no dar su opinión ni a favor ni en contra del matrimonio gay, al sostener que hay "que esperar el desenlace de este debate", que se realizará el próximo miércoles en la Cámara alta.
