Tras un intenso trabajo de campo de la Cancillería que nunca se dio por vencida a pesar de varios intentos fallidos, la presidenta Cristina Fernández logró ayer un lugar de privilegio en la agenda de su par de EEUU, Barack Obama.
Hoy, el mandatario norteamericano recibirá a Cristina, a solas y a puertas cerradas, en uno de los intervalos de la Cumbre Nuclear que ayer se inauguró en Washington. Será el único encuentro bilateral que Obama mantendrá al margen de la Cumbre con un presidente latinoamericano.
Según informó anoche la Casa Blanca, Obama mantendrá el encuentro, de una duración prevista de media hora, con la jefa de Estado argentina a partir de las 16.00 horas locales (17.00 en Argentina).
Kirchner se reunirá hoy con su par estadounidense Barack Obama, al margen de la cumbre sobre Seguridad Nuclear que se celebra en Washington que debate las medidas a tomar para garantizar la seguridad de los materiales radiactivos en el plazo de cuatro años y evitar así que puedan caer en manos de grupos terroristas.
"Creo que es la confirmación de las relaciones entre ambos países, más allá de que en algunos puntos hemos tenido diferencias", comentó la Presidenta acerca del encuentro con Obama.
Cristina dijo que en la reunión invitará al mandatario a "América Latina como presidenta pro-tempore del Mercosur y también, como latinoamericana".
Con relación a los puntos a tratar en la cumbre, Cristina aseguró que "es agenda abierta, porque no hay ningún tema puntualizado por parte de la Casa Blanca y tampoco por parte de nosotros".
Cristina está en Washington desde el jueves para participar junto a otros 45 presidentes y jefes de Estado de la cumbre mundial de Seguridad Nuclear convocada por Obama, el mayor encuentro internacional auspiciado por un presidente de EEUU, desde 1945 cuando en San Francisco se llevó a cabo la conferencia fundacional de Naciones Unidas.
Con esta cumbre la Casa Blanca busca llamar la atención sobre el terrorismo nuclear, que Washington considera el mayor peligro para la seguridad mundial.
La nueva estrategia anunciada por EEUU incluye una promesa de no usar armas nucleares contra países que no las tienen, ni siquiera en respuesta a un ataque con armas químicas o biológicas y establece claramente que Irán y Corea del Norte serán excepciones a esta regla, porque Washington considera que son países que no contribuyen con los esfuerzos de la comunidad internacional en materia de no proliferación.
Anoche la presidenta llegó al Centro de Convenciones de Washington acompañada por su esposo, el diputado nacional Néstor Kirchner y el canciller Jorge Taiana, donde participó junto a sus pares de la cena de trabajo liderada por Obama.
Obama la recibió con un protocolar apretón de manos y un beso en la mejilla.
Aunque en algunos casos los jefes de Estado aprovecharon la oportunidad para intercambiar algunas palabras con el presidente norteamericano, en el caso de Fernández de Kirchner sólo fue un saludo y la foto.
